1965 12 07, Concilium Vaticanum II, Constitutiones Decretaque Omnia, ES (1).pdf


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DECRETO

"Christus Dominus"
Sobre el ministerio pastoral de los
obispos

Proemio

1.
1. Cristo Señor, Hijo de Dios vivo, que vino a salvar del pecado a su pueblo y a
santificar a todos los hombres, como El fue enviado por el Padre, así también envió a sus
Apóstoles, a quienes santificó, comunicándoles el Espíritu Santo, para que también ellos
glorificaran al Padre sobre la tierra y salvaran a los hombres " para la edificación del Cuerpo
de Cristo " (Ef., 4,12), que es la Iglesia.
2.
2. En esta Iglesia de Cristo, el Romano Pontífice, como sucesor de Pedro, a quien
confió Cristo el apacentar sus ovejas y sus corderos, goza por institución divina de potestad
suprema, plena, inmediata y universal para el cuidado de las almas. El, por tanto, habiendo
sido enviado como pastor de todos los fieles a procurar el bien común de la Iglesia universal
y el de todas las iglesias particulares, tiene la supremacía de la potestad ordinaria sobre todas
las Iglesias.
Pero también los obispos, por su parte, puestos por el Espíritu Santo, ocupan el lugar
de los Apóstoles como pastores de las almas, y juntamente con el Sumo Pontífice y bajo su
autoridad, son enviados a actualizar perennemente la obra de Cristo, Pastor eterno. Ahora
bien, Cristo dio a los Apóstoles y a sus sucesores el mandato y el poder de enseñar a todas las
gentes y de santificar a los hombres en la verdad y de apacentarlos. Por consiguiente, los
obispos han sido constituidos por el Espíritu Santo, que se les ha dado, verdaderos y
auténticos maestros de la fe, pontífices y pastores.