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supere este porcentaje conviene trabajar en cabinas climatizadas, pues de otro
modo se corre el riesgo de tener desagradables sorpresas a la hora del secado de
los esmaltes. Una vez realizada la capa de imprimación, si ésta es fosfatante hay
que cubrirla inmediatamente para así evitar los riesgos de mojado que eliminarán
el poder de protección.
3.3.5 APAREJO O APRESTO (SEGUNDA CAPA DE FONDO)
Una vez incorporadas las masillas y alisadas para dar paso a la pintura de
acabado, conviene contar con la aplicación de un producto intermedio, que tenga
cuerpo y pueda rellenar finísimas irregularidades que han quedado tras lijado de
las masillas, además de que proporcionen una base de cuerpo para la aplicación
final de la pintura de acabado. Esta labor se le encomienda al aparejo. En
realidad el aparejo es una nueva imprimación pero dotada de un gran poder
cubriente debido a la gran adición de sólidos que contiene. El aparejo aporta,
además, un buen aislamiento entre capas para que los productos químicos de
unas y otras no puedan mezclarse y pasen a modificar los resultados de la pintura
exterior de acabado15.
Los aparejos están compuestos de resinas acrílicas o poliuretano
mezcladas con disolventes orgánicos y cargas, a veces, pigmentos. Se fabrican
de dos tipos que pueden clasificarse especialmente por el sistema de secado. Los
aparejos de secado al aire por evaporación (1K) son ya poco usados porque no
dan la misma calidad que se observa en los aparejos de secado químico. En
cuanto a los aparejos de secado químico (2K), necesitan un catalizador para
endurecer la mezcla que debe incorporarse en la proporción indicada por el
fabricante antes de aplicar el producto.
En la actualidad este tipo de aparejos se ha complementado con los
llamados “aparejos MS y aparejos HS” que presentan un mayor poder cubriente
que los anteriores obteniéndose con ellos películas de entre 200 y 300 micras de
espesor cuando están secos, espesor que puede considerarse muy elevado
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Fuente: : Pintura y Guarnecidos Interiores, Ediciones CEAC, España, 2001, Pág. 50
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