T ESPEL 0250 RENAULT.pdf

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marcado, desde la cual se forman pliegues que ejercen resistencia e impiden que
el material de la plancha regrese a su posición de origen una vez cesado el
esfuerzo que provocó su deformación.
Generalmente, cuando se trata de una sola abolladura, si los anclajes de la
pieza no se han movido, por grande que sea no hay muchas dificultades para
recuperar la forma original, pero cuando se trata de una gran cantidad de
abolladuras en el mismo lugar la recuperación de la forma ya se hace más difícil y
hay que desmontar la pieza y muchas veces cambiarla, que resulta más barato
que el recuperar la forma de esta en general.
Gráfico 42 (Abolladuras en el Guardafango izquierdo del Renault 12 a restaurar)
Abolladuras
Fuente: Imágenes tomadas del Proceso de Enderezada del Renault 12 a restaurar
Cuando una abolladura es extensa y poco profunda como en el caso del
Renault 12 a restaurar es fácil recuperar la forma ejerciendo una presión en el
vértice de la abolladura de modo que se enderece de un golpe. Luego se podrá
picar un poco en las crestas para conseguir un mejor aplanado de la superficie.
Cuando una abolladura es más marcada el enderezado debe llevarse a cabo de
otra manera más laboriosa y progresiva con la ayuda de un martillo y sufrideras y
picando en el límite de la zona no abollada siguiendo el lugar formado por la
cresta de la abolladura.
Desde un punto de vista práctico hay que destacar que, en la generalidad
de los casos, el desabollado se realiza ejerciendo fuerza o golpeando en sentido
inverso al que ejerció fuerza responsable de la deformación y por tanto la forma
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