3CuadernilloPTEO.pdf

Vista previa de texto
de sí mismos y de los otros, de las identidades hegemónicas? ¿Vamos a convertir el currículum en un
campo cerrado, impermeable a la producción de significados e identidades alternativas? ¿Será nuestro
papel el de contener la productividad de prácticas
de significado que forman el currículum? ¿O vamos
a convertir el currículum en el campo abierto que
es, en un campo de diseminación de sentido, en un
campo de polisemia, de producción de identidades
voleadas hacia el cuestionamiento y la crítica? Evidentemente, la respuesta es una decisión, ética, pedagógica y política de cada uno/una de nosotros/as.
Tenemos que saber, sin embargo, que el resultado
del juego depende de esa decisión, de la decisión de
tomar partido. El currículum es siempre y desde ya
un principio epistemológico y ético.
de remontaje y reconstrucción por el otro. En esta
perspectiva, ese trabajo de producción de la cultura
se da en un contexto de relaciones sociales, en un
contexto de relaciones de negociación, conflicto y
poder. Desde la mirada crítica el currículum, lo mismo que la cultura, es comprendida como: una práctica de significación, una práctica productiva, una relación social, una relación de poder, una práctica que
produce identidades individuales y colectivas.
La tradición crítica en la educación nos enseñó que
el currículum produce formas particulares de conocimiento y de saber, que el currículum produce
dolorosas divisiones sociales, identidades divididas,
clases sociales antagónicas. Las perspectivas más
recientes amplían esa visión: el currículum también
produce y organiza identidades culturales, de género, identidades raciales, sexuales. Desde esta perspectiva, el currículum no puede verse simplemente
como un espacio de transmisión de conocimientos.
El currículum está centralmente implicado en aquello que somos, en aquello en que nos convertimos y
nos convertiremos. El currículum produce, el currículum nos produce.
Colocarse frente a la realidad para construir el
currículum
Es necesario reconocer la importancia de mirar la
realidad en una doble dimensión: como algo que
esta fuera del sujeto y que se puede describir en
tanto objeto de estudio y como el contexto en que
se desenvuelve ese mismo sujeto que se estudia.
Limitarse a la primera dimensión implicada establecer una relación unilateral y estática; incorporar la
segunda permite una interacción mutua y dinámica,
donde el sujeto se resiste a ser explicado si no es en
su contexto.
Como política curricular, como macrodiscurso, el currículum expresa tanto las visiones y los significados
del proyecto dominante como ayuda a reforzarlos, a
darles legitimidad y autoridad, y esta se ve reflejado
en los planes, programas de estudio, libros de texto
y materiales educativos, metodología de trabajo, tipos de evaluación, como práctica de significación en
el aula, el currículum expresa tanto esas visiones y
significados cuanto que contribuye a formar las identidades sociales de los educadores, estudiantes. En
el currículum se juega un juego decisivo. Dentro de
este juego, ¿Cuál es nuestra apuesta? ¿De qué lado
estamos? ¿Qué vamos a producir en el currículum, si
lo entendemos como practica social y cultural? ¿De
los significados y los sentidos dominantes, de las representaciones que los grupos dominantes se hacen
Este hecho confirma que la construcción de conocimiento tiene como desafío adicional de realidad,
puesto que esta relación hace que el sujeto se transforme y con él se modifiquen sus prácticas, las que
influirán en la transformación de la realidad que se
está constituyendo de acuerdo a la visión del futuro.
De este modo, puede afirmarse que una visión gnoseológica involucra razón y experiencia superando
así el cognitivismo puro.
59
El proceso de la masificación del PTEO, como movimiento generador de conciencias críticas
