3CuadernilloPTEO.pdf


Vista previa del archivo PDF 3cuadernillopteo.pdf


Página 1...39 40 41424390

Vista previa de texto


trucción de sus conocimientos como una forma de
emancipación; así, es posible desafiar y redefinir las
fronteras existentes de su educación para observar
un giro en el contexto de la educación de los maestros y alumnos.

Este cambio es posible a partir de la libertad como
menciona Fernando Corominas (1988: p. 177) “La libertad es la propiedad más importante de la voluntad; es la capacidad natural que tiene la persona de
actuar, siendo dueño de los actos en que se desarrolle”.

Es posible que profesores, padres y políticos se pregunten si hay sabiduría en dejar que los alumnos se
transformen en sujetos y tengan más derecho a la
elección en el proceso de su educación. Pero en realidad, la decisión no debe ser sistémica sino pedagógica, lo que se pretende es formar una persona autónoma como menciona Freire (1987, p. 54) “reflexivo,
constructor y crítico, un ente pensante ante su realidad, un ciudadano que se gobierna a sí mismo; lo
cual quiere decir, el lograr la excelencia”.

Es aquí donde hace presencia el acto educativo y se
construye un nuevo conocimiento a partir de la libertad que en cierto punto permita leer críticamente su
propio ser y su entorno. En estos aspectos, el sistema
educativo debe estar comprometido a dirigir metas
hacia la construcción del conocimiento de maestros,
alumnos y demás actores en ambientes más placenteros.
El conocimiento que es adquirido en la escuela o en
cualquier lugar nunca es neutral u objetivo, sino que
está ordenado y estructurado en formas personales. Freire llama a este tipo de educación “Educación
Bancaria” en la cual los maestros depositan el conocimiento en las mentes de sus alumnos y los alumnos
guardan o almacenan ese conocimiento como dinero
en un banco para después devolvérselo al maestro
en el examen. Al comparar al alumno con un objeto (el banco), Freire menciona que se les quita a los
alumnos la característica de “ser humano” o ente autónomo y dueño de sus propias acciones,
con capacidad o potencialidad para
pensar de manera crítica (Freire: 1987).

Es así que los alumnos deben comenzar desde muy
pequeños a practicar el pensamiento crítico a través
de la reflexión y el diálogo, a tomar decisiones y a
aceptar consecuencias naturales, a explorar como
ciudadano o persona el presente y tomar acción para
mejorar el futuro. La crítica constituye uno de los pasos hacia la reflexión. Criticar es preguntarse por lo
establecido, lo conocido y lo aprendido.

La práctica educativa
La práctica educativa bajo una perspectiva acrítica,
debe entender a la educación como una práctica de
la libertad que implique la negación del hombre aislado del mundo y propicie una integración que considere como punto de partida el mundo real de los
sujetos, de los sectores populares, reconociendo el
conflicto social para poder definir una identidad y un
rol en él, que mediante la acción busque una transformación.

Ante esto, la pedagogía
debe visualizar nuevos horizontes, marcar otros
caminos y pintar una
historia renovada a
través de los profesores- alumnos en donde se generen nuevas
pedagogías para la cons-

Las prácticas escolares son aquellas que se desarrollan en el interior de la escuela (a veces también en
39

El proceso de la masificación del PTEO, como movimiento generador de conciencias críticas