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Arturo era un rockero, de esos "de a
deveras". Cuerpo tatuado de demonios y
calaveras. A diario se calza sus zapatillas
roñosas, su chaqueta de cuero negro y su
remera de su grupo favorito...despliega su
espectáculo de forma real. Al llegar a su
pieza llora tirado sobre su cama, su cuerpo
en estado fetal. No sabe como su vida se
transformó en un bolero.
Bastaba tan sólo pulsar aquella
tecla...Tenía miedo...sabía que tras esa
acción su vida no tendría retorno. PLAY...
Esa canción le dio el coraje que necesitaba.
0:30 de la madrugada. Pablo transita por
una oscura acera, sumido en sus
cavilaciones... Ha tenido una vida fácil. De
familia adinerada, transitó desde pequeño
por barrios acomodados y los mejores
colegios. Entonces que hacía ahí, a esa
hora?... Recapitula. Decide no pensarlo
demasiado y busca un negocio abierto...
Ya conchetumare entrega la plata! Se oye
decir mientras apunta su pistola... El
vecindario despierta con 5 disparos.
Tan sólo le bastaba rasgar un par de veces
su guitarra para no olvidar, el por qué
seguía día a día, en eso que llamaban
vida.
Luis estaba agotado. Le había exprimido
cada segundo a los minutos de este día.
Su hijo feliz, lo miraba sudado mientras
daba cuenta de su helado. Luis se pregunta
si aquella tarde de fútbol en la plaza, harán
que su hijo lo recuerde con cariño...me
odiará, cae en cuenta.
Esta mañana era distinta. Aún adormecida,
Marta estiró la mano y encendió la
lamparita, esa lamparita que la acompaña
desde su habitación de niña...el sueño
había sido muy real. Odiaba soñar, los
sueños sólo la hacían revivir esos años
de abusos...esta mañana era distinta. Hoy
tomaría la justicia en sus manos.
Con el forestal como escenario. René se
lanza sobre el césped, húmedo gracias a
la bruma que por la noche cubrió la capital.
No debería beber de la manera en que lo
hizo. Huele a tierra húmeda. Pocas veces
tiene razones para celebrar.
Maestro!... Don Miguel Ángel!. Miguel,
despierta lamentando el haber perdido la
genial idea que tenía mientras soñaba. La
hermana Luisa lo espera afuera de la reja...
Miguel se asoma y pregunta,
-qué
pasa
hermana?
- maestro conseguimos los fondos!...le
suelta llena de alegría.
Miguel feliz la abraza, al fin podrá pintar
la capilla...y de paso, se salva hasta fin de
mes.
Ernesto ha seguido las reglas toda su vida.
Por fin hoy entendió que la naturaleza
humana es anárquica.
Marta sonríe mientras revuelve. Toda su
vida ha estada ligada a las ollas. De
pequeña, su que madre trabajaba puertas
adentro usaba el fondo de la patrona como
corral para ella. Su habitación de pequeña
estaba en la cocina, junto a las ollas
negras, vestigio de las tallarinatas hechas
en el fogón. Ya de joven participó de cuanto
cacerolazo hubo. Hoy le toca revolver la
carbonada de la olla común.
Con sus pantalones rotosos y remera
negra, con las escoba como guitarra y el
espejo por audiencia, el rock fluía por cada
poro de su cuerpo. El recital era cortito,
tenía que terminar el aseo.
