Reforma Energetica.pdf

Vista previa de texto
para el 2050, en relación con la línea base de emisiones del año 2000. Dicha Ley es precisa
en cuanto a la contribución que se espera del sector energético, particularmente de la
industria eléctrica, la cual deberá promover que al menos 35% de la generación eléctrica
del país provenga de fuentes limpias en 2024, y que además se cumpla con lo dispuesto
en la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y Financiamiento de la
Transición Energética y la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía.
La CFE tiene por mandato generar energía al menor costo, por lo que históricamente su
operación ha privilegiado plantas de generación a base de combustibles fósiles; es decir,
termoeléctricas, carboeléctricas, duales y ciclos combinados de gas natural. Si bien a
partir de los años noventa, la CFE incrementó significativamente la generación a base de
ciclos combinados de gas natural, en 2012 el 20.7% de la generación para el servicio
público se basó en tecnología convencional que consume combustóleo o diésel, que son
de cuatro veces a seis veces más caros que el gas natural y tienen mayor impacto
ambiental.
Se estima que la sustitución de combustóleo por gas natural produciría ahorros
sustanciales. Sin embargo, bajo el marco jurídico actual, la CFE ha enfrentado diversas
dificultades a la sustitución de esta capacidad debido a sus propias restricciones de
planeación, financiamiento y ejecución de proyectos. En los últimos tiempos, el desabasto
de gas natural que ha sufrido el mercado interno ha obligado a la CFE a sustituir gas
natural por combustóleo lo que ha tenido un impacto financiero de 18.9 miles de millones
de pesos en 2012 y de 8.4 miles de millones de pesos en el primer cuatrimestre de 2013.
Una matriz energética más limpia y diversificada es una condición necesaria para cumplir
con los objetivos de mitigación del cambio climático, tener mayor flexibilidad en
generación y poder disminuir los costos. México es un país privilegiado por la diversidad
de sus recursos naturales. Nuestra Nación cuenta con un gran potencial en materia de
energías renovables, particularmente en energía eólica, geotérmica, hidráulica y mini
hidráulica, biomasa y solar.
Nos encontramos ante una gran oportunidad para aprovechar estos recursos energéticos,
tal y como lo han hecho otros países. En 2012, China, Estados Unidos y la India contaban
con una capacidad instalada de generación a base de energías renovables, sin incluir
hidroeléctricas, de 90, 86 y 24 Gigawatts, respectivamente, mientras que México alcanzó
apenas 2.4 Gigawatts. A pesar de los esfuerzos, en 2012, la participación de energías
nofósiles en el Sistema Eléctrico Nacional fue apenas de 18.3% de la energía generada,
siendo que la meta a alcanzar al 2024 es de 35%. Cabe destacar que en otras latitudes
el impulso a las energías renovables se ha visto acompañado por una importante
generación de empleos. Entre 2009 y 2012, la creación de “empleos limpios” directos e
indirectos sumó 1.7 millones en China, 611 mil en Estados Unidos y 350 mil en la India.
A nivel mundial, se calcula que de 2006 a 2012 los empleos en la industria de energías
renovables, excluyendo a los biocombustibles, pasaron de 1.3 a 4.4 millones.
El Sistema Eléctrico Nacional debe contar con un diseño adecuado para permitir e
impulsar el aprovechamiento de las energías renovables. La Comisión Federal de
Electricidad fue diseñada para responder a la necesidad urgente de electrificar al país e
integrar al sistema. Esta vocación de origen fue muy exitosa para avanzar en esos
objetivos, adoptando un modelo basado en grandes plantas de generación termoeléctrica.
Sin embargo, la organización industrial que corresponde a este modelo no tiene la
flexibilidad necesaria para integrar de manera eficiente las energías renovables a gran
escala ni la generación distribuida.
