PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf


Vista previa del archivo PDF parabolas-para-formar-en-valores.pdf


Página 1...81 82 838485134

Vista previa de texto


30.- DOS CUENTOS DE NAVIDAD
Se acercaba Nochebuena y todos en el ancianato andaban nerviosos
preparando algunos sencillos regalos con que retribuir los que, sin duda alguna,
les traerían los familiares en la hora de visita. A la viejita Filomena nadie le
vendría a visitar pero, sin embargo, ella también quería regalarle algo a su único
hijo que estaba en la cárcel . El invierno era extremadamente frío y ella sabía
muy bien que, contra el frío, lo principal era tener siempre los pies bien abrigados
y calientes. “Si pudiera regalarle a su hijo unas buenas medias de lana como las
que había tejido la Sra. Rosaura”. Ella estaba dispuesta a venderlas, pero de
dónde iba a sacar la viejita Filomena la plata para comprarlas.
-Si quieres, las medias son tuyas –le dijo un día Rosaura.
-Pero no tengo con qué pagarte.
-Sí que tienes.
-¿Qué?
-Tus lentes. Cada día veo peor y ya casi no puedo tejer.
La viejita Filomena no dudó un momento:
-Aquí los tienes –le dijo- y abrazó contra su pecho las medias de lana que
le entregó la Sra. Rosaura.
Sabía que, con esa decisión, estaba renunciando a su única distracción en
el ancianato. Ya no podría leer las revistas de la sala, ni los libros religiosos que le
regalaban las hermanitas. No importaba. Su hijo tendría medias de lana y, sobre
todo, una prueba de su recuerdo y de su amor.
Amar es estar dispuesto a abrazar las tinieblas para dar luz. Navidad es
dar vida, darse, compartir el pan y la alegría. Sembrar a nuestro alrededor signos
de esperanza. Jesús hoy sigue naciendo en los corazones solidarios, serviciales,
capaces de entregarse a los demás. Hoy, como ayer, Jesús sigue tocando las
puertas de muchos corazones, pero la mayoría no lo reconoce y por ello no le
abre. Con frecuencia, atrapados en los preparativos y jolgorio navideños,
ignoramos el verdadero sentido de la Navidad, negamos su esencia, convertimos
esos días en una antinavidad, como lo expresa maravillosamente el siguiente
cuento de Frei Betto:
***
Era la noche de navidad. Un ángel se apareció a la señora de una familia
adinerada y le dijo:

83