PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf


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decidido perdonarles los impuestos. Y no sólo eso: Aquellos que estén pasando
dificultades especiales, serán ayudados por el tesoro real, pues el Rajá ha
decidido que ninguno de sus súbditos pase hambre o necesidad.
Una gran oleada de júbilo y agradecimiento fue brotando
pueblos y rincones del reino.

de todos los

Terminada su gira, el ministro se presentó ante el Rajá, que ignoraba por
completo sus medidas, a rendirle cuentas.
-¿Cómo te fue? –preguntó el Rajá-. Me imagino que en varios pueblos
habrás tenido que echar mano del ejército para obligarles a pagar.
-No, no, nada de eso. Nunca habían escuchado con tanto agrado lo que les
decía.
El Rajá le miró desconcertado:
-¿Y dónde está el dinero recogido?
-Ya lo gasté todo.
-¡Cómo!
-Sí, como usted mismo me indicó, he reparado los principales desperfectos
del palacio. Como vi que lo que más faltaba era la alegría y la confianza, fruto de
la misericordia y la bondad, perdoné a todos los impuestos y las deudas.
El rey montó en cólera, mandó encarcelar a su ministro y se dispuso él
mismo a salir al frente de su ejército a cobrar los impuestos. Tan pronto apareció
tras la puerta del palacio recibió un chaparrón de aplausos y vítores colectivos
que le dejaron desconcertado. De todos los rincones del reino había acudido la
gente a rendir un homenaje a la familia real y vio que se acercaban unos niños
con ramos de flores, con cánticos, con regalos para sus hijos, los príncipes.
Por primera vez en muchos años, en el corazón del rey comenzó a latir la
ternura y el agradecimiento, se le llenaron de emoción y lágrimas los ojos y
entendió que era posible la felicidad. Mandó buscar a su ministro encarcelado y le
dijo:
-Hombre bueno y sabio. Tenías razón. Acertaste en remediar las principales
necesidades del palacio. Eres un excelente administrador porque sabes convertir
el dinero en felicidad. Te nombro mi administrador y consejero de por vida.
(Cuento de Malabar)
Para la mayoría de las personas, el dinero es el bien supremo. Están
convencidos de que con dinero se abren todas las puertas y es posible satisfacer
todos los deseos. Piensan que el dinero es, en definitiva, el camino hacia la
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