PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

Vista previa de texto
tengo mujer y cinco hijos que me cuidarán cuando sea viejo, pero él no tiene a
nadie. Por ello, necesita ahorrar mucho para cuando ya no pueda trabajar”. Con
este pensamiento, que no le dejaba dormir, se paraba de la cama e iba a su
granero, llenaba un saco de su trigo y lo llevaba en sigilo al granero de su
hermano.
Pero sucedió que también el hermano soltero empezó a despertarse por la
noche y a pensar: “No es justo que mi hermano, que tiene mujer y cinco hijos se
quede sólo con la mitad de la cosecha, pues él necesita mucho más que yo”. Y
con este pensamiento, se levantaba de la cama y llevaba un saco de su grano al
granero de su hermano.
Una noche, se levantaron los dos al mismo tiempo y se encontraron cada
uno con su saco de trigo. Y cuenta la historia que muchos años más tarde, cuando
murieron los hermanos, los habitantes del lugar que conocieron este hecho,
decidieron levantar una iglesia en el lugar donde se habían encontrado en la
noche los hermanos por pensar que no era posible encontrar un lugar más
sagrado que ese.
59
