PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

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Si Dios nos creó a todos y a cada uno de nosotros por amor, nos creó para ser
felices. Todos tenemos derecho a buscar la felicidad y a encontrarla. Lo que pasa
es que la mayoría de las personas busca afanosamente la felicidad donde no se
encuentra. La buscan en el dinero, en el placer, en el poder.., sin sospechar que
se encuentra dentro de cada uno de ellos. La clave de la felicidad está en uno
mismo y en hacer lo que uno tiene que hacer del modo más perfecto posible. Se
trata, en breve, de buscar la excelencia en la cotidianidad de lo que uno hace.
Hacer las cosas de todos los días lo mejor posible. Donde la palabra mejor
recobra toda su dimensión técnica, estética y moral.
El niño a quien el sabio le abrió los tesoros de sus cofres, me contó el
secreto para ser feliz. Yo se lo he querido contar a ustedes para que lo
comuniquen a otros y, sobre todo, para que practiquen en su vida los pasos de
la felicidad. Empeñémonos en ser buenos y seremos felices. Hagamos con
perfección lo que tenemos que hacer y la felicidad nos llegará sola:
***
Un cachorro estaba afanado tratando de agarrar su propia cola. Pasó por
allí un perro viejo y sabio, y al verle tan desesperado, le preguntó:
-¿Qué estás haciendo que te veo tan afanado en esa especie de gimnasia
tan imposible?
-Me han dicho que la felicidad está en mi cola. Si consigo atraparla, seré
feliz.
El perro sabio le miró con mansa comprensión y le dijo:
-Es cierto que la felicidad está en la cola. Por eso, yo hago lo que tengo que
hacer y voy donde tengo que ir y ella siempre me sigue.
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