PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

Vista previa de texto
Cada día que me dan es un de más.
Nunca me cansaré de agradecerlo.
Y de decir que no entiendo.
Vivo de día en día, de sorpresa
en misterio (...)
Dando gracias a todo lo que existe
porque existe.
“Vivo de día en día, de sorpresa en misterio”. Todo es don, todo puede ser
fuente de alegría. Vive en la disposición de sacarle provecho a todo lo que te
suceda, incluso a los problemas Dios te los envía y está a tu lado:
***
Recuerda la historia de aquel místico sufí que, después de un día de
hambre, fatiga y frío, empezó a darle gracias a Dios por haberles dado “un día tan
maravilloso”. Al oír esto, sus embravecidos compañeros se pusieron a murmurar
entre ellos y a quejarse fastidiados del cinismo de su maestro. Al rato, uno de
ellos, no pudiendo contener su ira, le dijo:
-No puedo creer que tu oración sea sincera. ¿Cómo puedes llamar
maravilloso un día tan horrible y hasta darle gracias a Dios por él?. ¿Dónde está lo
maravilloso? No hemos comido, estamos agotados, nos han despreciado donde
hemos buscado alojamiento y vamos a pasar la noche muertos de frío.
-Verás, -replicó el místico con paciencia-, lo que necesitamos esta noche
es hambre, pobreza, frío. Si no lo necesitáramos, Dios no nos lo habría dado.
¿Cómo no vamos a estar pues agradecidos? El siempre se preocupa por nuestras
necesidades. ¡Grande es su nombre.
19
