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Fidestec Manual propietario piscinas 20120810 .pdf



Nombre del archivo original: Fidestec - Manual propietario piscinas 20120810.pdf
Título: Microsoft Word - Fidestec - Manual propietario piscinas - 20120809.docx
Autor: eu

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MANUAL DE USO Y
MANTENIMIENTO
DE PISCINAS

fidestec.com
Rev. 20120810

Índice

Capítulo 1. Conceptos básicos
Vaso
Depuradora
El agua

3
3
3
4

Capítulo 2. Cloración salina
Funcionamiento
Regulación del PH automática
Ajustes
Mantenimiento

5
5
5
5
6

Anexo 1. Esquema de la piscina

10

Anexo 2. Llaves de entrada

11

Anexo 3. Válvula de 6 vías

12

Anexo 4. By-pass en clorador

13

2

Capítulo 1. Conceptos básicos
Vaso
Se denomina vaso a la piscina propiamente dicha, es decir al recipiente de agua, diferenciándolo del resto de
elementos. Al utilizar la palabra piscina, podemos referirnos solo al vaso o al conjunto completo, incluyendo
instalaciones, así que el término no resulta preciso. Diciendo vaso, concretamos que nos referimos únicamente
al recipiente.
La capacidad del vaso se suele medir en metros cúbicos (m3), y para calcularla hay que medir el vaso, y
multiplicar el ancho, por el largo y la altura, en metros. Si el fondo tiene inclinación, se tomará la altura media,
midiendo en el centro justo del vaso. Un m3 corresponde a 1000 litros. Es importante conocer la capacidad de la
piscina para dosificar correctamente los productos, y ajustar el tiempo de depuración.

Vaso

Piscina

Depuradora
Básicamente, la depuradora se compone de una bomba y un filtro. Además, normalmente hay otros elementos,
como válvulas o llaves, y equipos de dosificación.

Depuradora

Bomba

Filtro de arena

Válvula de 6 vías

La bomba se encarga de mover el agua que viene del vaso a través de los skimmers, la toma de fondo o la toma
de aspiración, y empujarla con suficiente fuerza para atravesar el filtro de arena y volver al vaso. Además, suele
llevar un filtro de rejilla para evitar que algún objeto dañe la bomba.
El filtro de arena es un recipiente relleno de arena que deja pasar el agua, reteniendo las partículas entre los
granos de arena. Es un sistema de limpieza de gran eficacia. Cuando la suciedad se va acumulando entre los
granos, el agua tiene más dificultad para pasar, siendo necesaria su limpieza periódica.
La válvula de 6 vías permite realizar varias funciones con la depuradora, como lavar la arena o vaciar la piscina.
Además, cada entrada de agua que viene desde el vaso suele tener una llave de paso, para poder seleccionar de
dónde aspiraremos el agua para filtrar. En el caso de que la depuradora está por debajo del nivel del agua del
vaso, también suele instalarse una llave de paso en el retorno al vaso, para aislar la depuradora de éste.

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El agua
El agua de una piscina tiene características especiales. Como se trata de agua limpia y con poco movimiento,
debemos aplicar un tratamiento para evitar que aparezcan algas o gérmenes. Esto se consigue aplicando
productos desinfectantes, normalmente cloro, y manteniendo la acidez (más conocida como PH) del agua en el
nivel natural del agua.
Cloro
El cloro es muy volátil, por lo que tiende a evaporarse, sobre todo con el sol fuerte. Para mantener el
nivel es necesario añadir cloro al agua, ya sea en forma de pastilla, polvo, o creándolo con un clorador
salino. El nivel óptimo de cloro en una piscina es de 1ppm (parte por millón) o algo menos.
PH
El PH es el nivel de acidez del agua. El PH ideal para el agua es 7,2. Normalmente, con una buena
depuración el nivel de PH se mantiene estable. En caso de que este valor se desajuste, podemos
corregirlo añadiendo un producto ácido o alcalino, para neutralizarlo. Para hacer esta tarea más simple,
los productos se comercializan como PH+ o PH-, para indicarnos su función. Si el PH medido en la
piscina es alto, agregamos PH-, y si es bajo, añadimos PH+. En el caso de las piscinas de cloración salina,
el PH sube a causa de la electrólisis del agua, de modo que es necesario ir añadiendo PH- para ir
corrigiéndolo. Lo recomendable es instalar una bomba dosificadora automática, para que realice el
proceso automáticamente.
Algas
Cuando hablamos de algas, rápidamente nos viene a la cabeza la imagen de las hojas verdes que flotan
en el mar o están tiradas por la orilla. Esto no ocurre en una piscina. Las algas pueden ser microscópicas.
Cuando las algas encuentran un ambiente apropiado, se reproducen rápidamente creando colonias con
miles de ejemplares, hasta ser visibles por su color verde oscuro.
Las algas se reproducen muy rápidamente con niveles de cloro bajos y PH alto. Antes de ser visibles,
podemos apreciar su existencia porque crean una película en las paredes del vaso, que se aprecia al
pasar la mano, notando que están algo resbaladizas.
Para prevenirlas basta con que los niveles de cloro y PH sean correctos, y el tiempo de depuración sea
suficiente. Una vez que aparecen es difícil eliminarlas por completo, ya que, aunque mueran, sus restos
quedan incrustados a las paredes, sobre todo en los materiales rugosos, como las juntas del gresite. En
este caso, hay que corregir los niveles del agua y aumentar el tiempo de depuración, para que las algas
mueran, se desprendan y se queden en el filtro de arena. Hay que lavar también el filtro para
expulsarlas. El proceso se puede acelerar añadiendo antialgas. Además, puede ser necesario cepillar las
paredes para soltar los restos.

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Capítulo 2. Cloración salina
Funcionamiento
La cloración salina es un sistema que permite ajustar el nivel de cloro de la piscina sin necesidad de añadir
productos al agua. Además, la calidad del agua es muy superior a la conseguida con productos químicos,
evitando además errores en la dosificación. La piel no queda reseca y el pelo no se apelmaza. Además, no
desprende olores desagradables.
El sistema funciona añadiendo sal al agua, entre unos 4 y 6 gramos por litro, menor que la salinidad de las
lágrimas, por lo que es prácticamente inapreciable. La sal no se evapora, por lo que no es necesario rellenar,
salvo que se tire agua en las limpiezas, por ejemplo. La sal común (cloruro sódico) está compuesta de cloro y
sodio. Haciendo pasar el agua salada a través de un electrodo especial, la corriente eléctrica hace que las
partículas de cloro se separen de las de sodio, mediante un proceso de electrólisis, de
modo que se libera el cloro al agua. Cuando el cloro está en el vaso, realiza su función
desinfectante, volviendo después a combinarse con el sodio, convirtiéndose de nuevo en
sal y volviendo a repetirse el proceso indefinidamente. Como la cantidad de sal es limitada,
no corremos el riesgo de producir demasiado cloro. Con este sistema se evita tener que
estar continuamente añadiendo productos al agua, ahorrando molestias y costes, puesto
que el consumo eléctrico de estos equipos es reducido.
Clorador salino

Regulación del PH automática
La electrólisis produce un aumento natural del PH, por lo que es necesario añadir un producto reductor del PH.
El método más cómodo es instalando una bomba dosificadora automática, que se encarga de medir
constantemente el nivel de PH del agua, e inyectando el producto cuando se necesite. Esto permite mantener el
valor exacto del PH, y evita además molestias. Además, el producto se suministra en garrafas grandes, de modo
que es posible no tener que cambiarlas en uno o varios años, dependiendo del tipo de agua.
Respecto al producto reductor de PH, los más utilizados son el ácido clorhídrico y el ácido
sulfúrico. Se recomienda el uso del ácido sulfúrico porque emite menos vapores, evitando la
oxidación de los equipos electrónicos y los metales cercanos. Si se utiliza ácido clorhídrico es
necesario asegurar una buena ventilación, o alojar el recipiente fuera de la sala de depuración.
Hay que recordar siempre que estos productos son muy corrosivos, y queman la piel y la ropa
rápidamente.

Regulador de
PH automático

Ajustes
Tiempo de depuración
Es necesario ajustar un temporizador para regular el tiempo de depuración. Necesitamos conocer la capacidad
del vaso y el caudal de la bomba, para calcular en cuanto tiempo se renueva el agua del vaso. Por ejemplo, si el
vaso es de 20m3 y la bomba es de 10m3/h, en dos horas la bomba habrá hecho pasar todo el agua por el filtro.
Como el agua no sigue un camino directo, es mejor aumentar una o varias horas el tiempo de depuración, para
asegurarnos de que se filtra toda el agua. En el caso del ejemplo, sería suficiente con tres horas si no hay mucha
suciedad. Cuanto más grande sea el vaso, más tiempo deberemos añadir al cálculo. Por ejemplo, para 70m3
podemos añadir tres horas.
Clorador salino
La mayoría de cloradores salinos permiten modificar su capacidad de producción, para producir el cloro
necesario y no desperdiciar energía. La mejor forma de ajustarlos es comprobando el valor del cloro en el agua.

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Regulador de PH
Los dosificadores de PH son muy fáciles de ajustar. Únicamente es necesario ajustar el valor deseado en la
pantalla, a 7’2.

Mantenimiento
Las piscinas requieren un mantenimiento periódico. Por suerte, cada vez se utilizan sistemas y productos más
evolucionados, de modo que el mantenimiento es muy sencillo. Solo es necesario conocer y seguir algunos
procedimientos.

Limpieza del fondo
Para realizar la limpieza del fon

Limpiafondos eléctrico

Limpiafondos hidráulico

Limpiafondos manual

Limpiafondos eléctricos
El método más cómodo para limpiar el fondo es utilizando un limpiafondos eléctrico, que es un robot
autónomo. Este sistema solamente nos obliga a meter el robot en el agua y conectarlo. Él solo va
cepillando y aspirando todo el fondo y las paredes del vaso. Tras varias limpiezas hay que limpiar el filtro
que lleva en su interior. Funciona aunque la depuradora esté parada.
Limpiafondos hidráulicos
Se trata de un aspirador que se conecta a la toma de aspiración del vaso y funciona automáticamente al
arrancar la depuradora. Se desplaza por el fondo mientras aspira. El resultado no es tan bueno como
con el robot, pero es mucho más económico. Es necesario ajustar las válvulas de entrada a la
depuradora.
Limpiafondos manuales
Se trata de un aspirador para limpiar el fondo de forma manual. Se conecta a la toma de aspiración del
vaso y se arranca la depuradora, haciéndolo pasar por todo el fondo y paredes. También es necesario
ajustar las llaves de entrada a la depuradora.

Lavado del filtro de arena
El filtro de arena debe limpiarse en los siguientes casos:
Tras realizar una limpieza del fondo del vaso
Tras haber realizado un tratamiento antialgas o con floculantes
En caso de que existan restos de aceites o grasas en el agua
Periódicamente, dependiendo de la suciedad del agua. Por ejemplo, en zonas de mucha vegetación o
polvo, se deberá lavar más a menudo. Como mínimo es recomendable hacer un lavado cada dos
semanas en verano. Si el vaso está cubierto durante el invierno no es necesario lavar el filtro.
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Cuando la presión del manómetro del filtro aumente. Esto indica que el agua ya no puede pasar con
facilidad a través de la arena.

Para realizar un lavado correcto del filtro es necesario seguir los siguientes pasos:
Detener la bomba y desconectar o parar el clorador salino y el dosificador de PH.
Poner la válvula de 6 vías en la posición lavado.
Arrancar la bomba y observar la mirilla transparente. Al principio el agua se verá turbia, y poco a poco
se irá volviendo transparente. Durante el proceso, el agua se está tirando al desagüe, por lo que es
importante no alargar el lavado innecesariamente.
Parar la bomba cuando el agua se vea limpia.
Cambiar la válvula a la posición enjuague.
Arrancar la bomba durante 4 o 5 segundos.
Parar la bomba.
Poner la válvula en la posición filtrado
Activar el clorador y el dosificador de PH y poner la depuradora en modo automático.
La arena del filtro debe sustituirse cada tres años aproximadamente, dependiendo de la suciedad que se
acumule. En todo caso, si accidentalmente se vierte algún tipo de aceite al agua, es recomendable sustituir la
arena para evitar que la depuración sea ineficiente.
Para cambiar la arena, es necesario desconectar la depuradora y poner la válvula de 6 vías en la posición
cerrado. Después, abrir la tapa y vaciar la arena con cuidado de no dañar los tubos de plástico y que no entre
arena en el tubo vertical. Una vez vacío, llenar el recipiente de agua hasta la mitad. Agregar la cantidad de arena
recomendada por el fabricante con cuidado de que no entre por el tubo vertical. Limpiar bien el cuello superior
y cerrar la tapa. Realizar un lavado.

Medición de cloro y PH

Test de reactivos para cloro y PH

Tiras reactivas para medir la sal

Medidores digitales

Es recomendable medir el nivel de cloro y PH antes de cada jornada de baño. En caso de añadir productos
químicos, sin embrago, es mejor esperar al final de la jornada, para evitar que alguien se bañe con los productos
sin diluir. Los niveles son muy fáciles de medir. Existen varios métodos, siendo el más económico el de líquidos
reactivos. Funciona llenando dos tubos del agua de la piscina, y añadiendo unas gotas de líquidos reactivos. El
agua de los tubos cambia de color, y comparando el tono del agua con el de una escala impresa, se determinan
los valores. Otro método es utilizar medidores digitales, que se sumergen parcialmente en el agua y muestran
los valores en una pantalla. Es el sistema más preciso y cómodo, pero los medidores digitales son más caros.
En piscinas de cloración salina y regulación automática del PH no es necesario medir los niveles cada jornada.
Simplemente es recomendable hacer una medición semanal, por ejemplo, para verificar que todo está
funcionando correctamente.

Medición del nivel de sal
En las piscinas de cloración salina, es necesario que el nivel de sal disuelta en el agua tenga un valor concreto,
que puede variar en función del tipo de clorador utilizado. En todo caso, cada fabricante indica el nivel óptimo
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en el manual de instrucciones. Como orientación, indicaremos que la mayor parte de cloradores funcionan con
una concentración de sal de entre 4 y 6 gramos de sal por litro de agua, equivalente a 4-6kg por m3. Algunos
cloradores tienen indicadores de aviso cuando el nivel de sal es muy alto o muy bajo, pero para que el equipo
trabaje en las condiciones óptimas, es recomendable tomar medidas de la sal periódicamente. La sal no se
evapora, por lo que su nivel no varía con el tiempo. La única forma de que la concentración de sal disminuya, si
no hay fugas, es tirando agua por el desagüe. Esto sucede cuando la depuradora trabaja con la válvula de 6 vías
en las posiciones lavado, vaciado y enjuague. Si no se utilizan estas funciones, por ejemplo en invierno, no es
necesario comprobar el nivel de sal. Por el contrario, en zonas de mucha vegetación donde se realizan lavados
habitualmente, es recomendable medir el nivel a menudo.
Para medir el nivel de sal existen varios métodos. Uno es el de tiras reactivas. Funciona tomando un poco de
agua del vaso de la piscina con un recipiente pequeño, con una altura de uno o dos centímetros, y sumergiendo
una tira reactiva para la medición de sal. Se deja un tiempo para que el agua ascienda a través de la tira por
capilaridad, y quedará una zona marcada en color. Comparando la tira con una escala graduada conoceremos el
nivel de sal. Junto con las tiras reactivas se facilitan las instrucciones exactas, que varían ligeramente de un
fabricante a otro. Otro método para medir el nivel de sal es utilizando medidores electrónicos. Son equipos muy
compactos, que basta sumergir parcialmente en el agua, y en pocos segundos muestran el nivel de sal.
Funcionan midiendo la resistencia del agua, que es más conductora cuanto más alto es el nivel de sal.
En caso de que no se disponga de ningún tipo de medidor, basta con tomar una muestra en un recipiente limpio
y acudir a su proveedor de confianza, donde suelen tener medidores electrónicos. Como la sal no se pierde
durante el traslado de la muestra, se puede medir varios días después. Esto también se puede hacer con el cloro
y el PH, pero en este caso la muestra debe ser reciente porque los valores varían.

Purgar el aire del circuito
Si se acumula gran cantidad de aire en el circuito, es posible que la bomba deje de funcionar, ya que ésta no
está preparada para bombear aire. En todo caso, hay que evitar que la bomba trabaje en seco, porque se
dañaría con mucha facilidad. Otro motivo por el que hay que evitar el aire es en caso de tener un regulador de
PH automático, porque la sonda medidora del PH debe estar siempre sumergida. En caso contrario se degrada
más rápidamente.
Se puede eliminar el aire de varias formas. La más simple es mediante el paso del agua. Con el movimiento del
agua, ésta va arrastrando burbujas de aire, hasta que desaparece totalmente. Sin embargo, hay circuitos en los
que es necesario extraer el aire manualmente.
Un punto cómodo para extraer el aire es el purgador del filtro de arena. El procedimiento es sencillo. Con la
bomba en marcha, se abre el purgador hasta que deja de salir aire y empieza a salir agua. En equipos viejos con
el purgador dañado, el aire del filtro se elimina fácilmente al hacer un lavado, ya que el tubo vertical del filtro
aspira el aire llevándolo hacia el desagüe.
Si cada vez que se para la bomba se vacía el circuito, debemos comprobar que todas las tomas del vaso estén
sumergidas. Si no lo están, por ejemplo si hay un chorro de agua que no está sumergido, es recomendable
instalar una válvula antirretorno en el circuito.
En caso de que el nivel del agua de la depuradora baje lentamente, puede ser síntoma de una fuga en el
circuito. Aunque no se aprecien pérdidas de agua, hay que reparar todas las fugas, porque permiten la entrada
de aire, aumentando el desgaste de los equipos.

Limpieza del electrodo del clorador
En los sistemas de cloración salina, es importante limpiar periódicamente el electrodo, para evitar que las
incrustaciones de cal aíslen el electrodo, perdiendo capacidad de producción. Con una limpieza al año es
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suficiente. No conviene realizar demasiadas limpiezas para no desgastar el electrodo innecesariamente. En
piscinas con agua de pozo, el electrodo se ensucia más rápido debido a las sales minerales del agua.
Para realizar la limpieza, debemos sacar el electrodo. Cerramos todas las llaves para evitar entradas de aire y
salidas de agua, y desmontamos el electrodo, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Debemos llevar ropa vieja o de trabajo, porque una pequeña gota de ácido provoca un agujero en la ropa.
También guantes de goma o vinilo. En un lugar bien ventilado, preparamos un recipiente con la forma adecuada
para sumergir solamente las partes metálicas del electrodo. Llenamos el recipiente con agua, y 200ml de
reductor de PH por cada litro de agua (proporción 1:5). Sumergimos el electrodo durante 4 minutos. Es normal
que el líquido burbujee. Se desprenden vapores muy tóxicos y corrosivos, por lo que es importante, aparte de
estar en un lugar bien ventilado, no respirar cerca del recipiente. Una vez limpio, se enjuaga el electrodo en el
vaso de la piscina y se vuelve a montar. El líquido resultante se vuelve a introducir en su garrafa, no importa que
contenga agua. También se puede tirar al vaso de la piscina, pero corremos el riesgo de que el PH baje
demasiado.

Calibración de la sonda de PH
Normalmente no es necesario calibrar la sonda de PH, siempre que el valor medido manualmente sea igual al
mostrado en pantalla. Solamente es necesario en caso de anomalías o para mejorar la precisión del equipo.
Como cada modelo tiene un procedimiento de calibración distinto, es necesario seguir las instrucciones del
fabricante. Además, necesitará tampones de referencia y agua destilada. Si al realizar la calibración aparecen
errores, probablemente la sonda esté dañada. En ese caso, consulte con un técnico o sustitúyala.
Para aumentar la vida de la sonda, es importante evitar el aire en el circuito para que siempre esté sumergida.
Además, hay que tener en cuenta que al tratarse de un sensor de vidrio especial, algunas sales del agua o
productos químicos puedes desgastarlo. Manteniendo la piscina en un estado correcto, la sonda tiene una vida
útil muy larga. También es importante tener en cuenta que la sonda está fabricada con plástico y vidrios
especiales, por lo que hay que tener mucho cuidado al manipularla para evitar roturas.

Sonda de PH

Tampones de referencia

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Información legal
Este documento es propiedad de Fidestec.
Queda permitida su copia, modificación y distribución libre, siempre que se haga mención al origen y no se
genere lucro directo. En cualquier otro caso, solicitar autorización por escrito a través de info@fidestec.com.

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