Fidestec Manual propietario piscinas 20120810.pdf


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Capítulo 2. Cloración salina
Funcionamiento
La cloración salina es un sistema que permite ajustar el nivel de cloro de la piscina sin necesidad de añadir
productos al agua. Además, la calidad del agua es muy superior a la conseguida con productos químicos,
evitando además errores en la dosificación. La piel no queda reseca y el pelo no se apelmaza. Además, no
desprende olores desagradables.
El sistema funciona añadiendo sal al agua, entre unos 4 y 6 gramos por litro, menor que la salinidad de las
lágrimas, por lo que es prácticamente inapreciable. La sal no se evapora, por lo que no es necesario rellenar,
salvo que se tire agua en las limpiezas, por ejemplo. La sal común (cloruro sódico) está compuesta de cloro y
sodio. Haciendo pasar el agua salada a través de un electrodo especial, la corriente eléctrica hace que las
partículas de cloro se separen de las de sodio, mediante un proceso de electrólisis, de
modo que se libera el cloro al agua. Cuando el cloro está en el vaso, realiza su función
desinfectante, volviendo después a combinarse con el sodio, convirtiéndose de nuevo en
sal y volviendo a repetirse el proceso indefinidamente. Como la cantidad de sal es limitada,
no corremos el riesgo de producir demasiado cloro. Con este sistema se evita tener que
estar continuamente añadiendo productos al agua, ahorrando molestias y costes, puesto
que el consumo eléctrico de estos equipos es reducido.
Clorador salino

Regulación del PH automática
La electrólisis produce un aumento natural del PH, por lo que es necesario añadir un producto reductor del PH.
El método más cómodo es instalando una bomba dosificadora automática, que se encarga de medir
constantemente el nivel de PH del agua, e inyectando el producto cuando se necesite. Esto permite mantener el
valor exacto del PH, y evita además molestias. Además, el producto se suministra en garrafas grandes, de modo
que es posible no tener que cambiarlas en uno o varios años, dependiendo del tipo de agua.
Respecto al producto reductor de PH, los más utilizados son el ácido clorhídrico y el ácido
sulfúrico. Se recomienda el uso del ácido sulfúrico porque emite menos vapores, evitando la
oxidación de los equipos electrónicos y los metales cercanos. Si se utiliza ácido clorhídrico es
necesario asegurar una buena ventilación, o alojar el recipiente fuera de la sala de depuración.
Hay que recordar siempre que estos productos son muy corrosivos, y queman la piel y la ropa
rápidamente.

Regulador de
PH automático

Ajustes
Tiempo de depuración
Es necesario ajustar un temporizador para regular el tiempo de depuración. Necesitamos conocer la capacidad
del vaso y el caudal de la bomba, para calcular en cuanto tiempo se renueva el agua del vaso. Por ejemplo, si el
vaso es de 20m3 y la bomba es de 10m3/h, en dos horas la bomba habrá hecho pasar todo el agua por el filtro.
Como el agua no sigue un camino directo, es mejor aumentar una o varias horas el tiempo de depuración, para
asegurarnos de que se filtra toda el agua. En el caso del ejemplo, sería suficiente con tres horas si no hay mucha
suciedad. Cuanto más grande sea el vaso, más tiempo deberemos añadir al cálculo. Por ejemplo, para 70m3
podemos añadir tres horas.
Clorador salino
La mayoría de cloradores salinos permiten modificar su capacidad de producción, para producir el cloro
necesario y no desperdiciar energía. La mejor forma de ajustarlos es comprobando el valor del cloro en el agua.

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