Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf


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TOTALITARISMO

estuvieran con el representante de la sección conspiradora, con el hombre
que ya la consideraba como una especie de sociedad secreta y que, por eso,
era probable que la conservara y que extendiera sus privilegios.
La conquista de los partidos comunistas por sus sectores conspiradores,
sin embargo, fue sólo el primer paso de su transformación en movimientos
totalitarios. No era suficiente que la policía secreta de Rusia y sus agentes en
los partidos comunistas desempeñaran en el exterior el mismo papel dentro
del movimiento que las formaciones de élite constituidas por los nazis bajo la
forma de unidades paramilitares. Los mismos partidos tenían que ser trans­
formados si había de seguir siendo estable la dominación de la policía secre­
ta. La liquidación de facciones y de la democracia interna del partido fue, en
consecuencia, acompañada en Rusia por la admisión como afiliados de gran­
des masas políticamente ineducadas y «neutrales», una conducta que fue
rápidamente imitada por los partidos comunistas en el exterior tras la inicia­
ción de la política del Frente Popular.
El totalitarismo nazi comenzó con una organización de masas que sólo
fue gradualmente dominada por las formaciones de élite, mientras que los
bolcheviques empezaron con las formaciones de élite y organizaron las masas
según éstas. El resultado fue el mismo en ambos casos. Además, los nazis, por
obra de su tradición y de sus prejuicios militaristas, establecieron original­
mente sus formaciones de élite conforme al modelo del ejército, mientras
que los bolcheviques, desde el comienzo, invistieron a la policía secreta deí
ejercicio del poder supremo. Sin embargo, al cabo de unos pocos años, esta
diferencia desapareció también: el jefe de las SS se convirtió en el jefe de la
policía secreta, y las formaciones de las SS fueron gradualmente incorporadas
a ésta y sustituyeron al antiguo personal de la Gestapo, aunque los miembros
de la Gestapo eran todos muy leales100.
Por obra de la afinidad esencial entre el funcionamiento de una sociedad
secreta de conspiradores y la de la policía secreta organizada para combatirlos
es por lo que los regímenes totalitarios, basados en una ficción de una cons­
piración global y encaminada a una dominación global, concentran even­
tualmente todos los poderes en manos de la policía. En la fase previa a la con­
quista deí poder,' empero, las «sociedades secretas a la luz del día» ofrecen
100 La Gestapo fue estabíecída por Goering en 1933: Himmler fue nombrado jefe de la Gestapo en
1934 y comenzó inmediatamente a reemplazar a su personal por hombres de las SS; al final de la
guerra, el 75 por ciento de todos los agentes de la Gestapo eran de las SS. Debe considerarse también
que las unidades SS se hallaban especialmente cualificadas para esta tarea, puesto que, incluso en la
fase previa a !a conquista del poder, fueron organizadas por Himmler para ejercer el espionaje entre
los miembros del partido (Heiden, op. di., p. 308). Para ía historia de la Gestapo, véase Giles, op.
cit, y también Nazi Conspiracy, vol. II, cap. XII.