Compendio de Textos para PAU UCLM 2025 26.pdf


Vista previa del archivo PDF compendio-de-textos-para-pau-uclm-2025-26.pdf


Página 1...381 382 383384385443

Vista previa de texto


EL MOVIMIENTO TOTALITARIO

513

tro del movimiento nazi; al contrario, Rohm, el jefe de las SA y capaz de con­
tar con la lealtad de éstas hacia su propia persona, fue uno de ios enemigos de
Hitler dentro de su círculo interno. Stalin se impuso a Trotsky, que no sólo
poseía un mayor atractivo ante las masas, sino que, como jefe del Ejército
Rojo, tenía en sus manos el mayor potencial de la Rusia soviética de la épo­
ca84. No fue Stalin, sino Trotsky, el mayor talento organizador, el burócrata
más capacitado de la Revolución rusa85. Por otra parte, tanto Hitler como
Stalin eran maestros de los pormenores, y en las primeras fases de sus carreras
respectivas se consagraron casi enteramente a cuestiones de personal, así que,
al cabo de unos pocos años, difícilmente existía un solo hombre de impor­
tancia que no Ies debiera su posición86.
Sin embargo, tales capacidades personales, aunque son absolutamente
condición previa en las primeras fases de semejante carrera e incluso más tar­
de distan de ser insignificantes, no resultan decisivas cuando ya está construi­
do el movimiento totalitario, cuando se ha establecido el principio de que «la
voluntad del Führer es la ley del partido», y cuando toda su jerarquía ha sido
efectivamente preparada para un solo objetivo — comunicar rápidamente la
voluntad del jefe a todos los escalones. Cuando se ha logrado esto, el jefe es
irreemplazable, porque toda la compleja estructura del movimiento perdería
su raison d ’étre sin sus órdenes. Ahora, a pesar de las eternas intrigas de la
camarilla interna y de los interminables cambios de personal, con su tremen­
da acumulación de odios, amarguras y resentimientos personales, la posición
del jefe puede permanecer segura ante las caóticas revoluciones palaciegas, no
por obra de sus dotes superiores, sobre las que frecuentemente no se hacen
grandes ilusiones los hombres de su círculo íntimo, sino por la sincera y sen­
sible convicción de estos hombres de que sin él todo quedaría inmediata­
mente perdido.
La tarea suprema del jefe es encarnar la doble función característica de
cada escalón del movimiento: actuar como la defensa mágica del movimien­
to contra el mundo exterior y, al mismo tiempo, ser el puente directo por el
que el movimiento se relaciona con.ese mundo. El jefe representa al movi94 «Si [Trotsky] hubiera decidido dar un coup d’état militar, podría haber derrotado quizá a [os triun­
viros. Pero abandonó el puesto sin el más ligero intento de apoyarse en eí ejército que él creó y que
había mandado durante siete años» (Isaac Deutscher, op. clt., p. 297).
35 El Com isam do de Guerra que dirigió Trotsky «era una institución modelo, y Trotsky fue llama­
do para que interviniera en todos los casos de desorden en otros departamentos». Souvarine, op. cit,
p. 288.
&i Las circunstancias que rodearon la muerte de Stalin parecieron contradecir ía infalibilidad de es­
tos métodos. Existe la posibilidad de que Stalin, que antes de morir proyectaba indudablemente otra
purga general, fuera muerto por alguien de su círculo, porque nadie se sentía ya seguro; pero, pese a
la abundancia de pruebas circunstanciales, no puede ser demostrado.