RACISMO NÓRDICO COMPRIMIDO (2) (2).pdf

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Poco a poco, las armas marxistas de los judíos se introducen en el pensamiento y en el alma de la gente
decente como en una pesadilla. Ellos comienzan a temblar delante de este terrible enemigo, y de esta
manera se transforman en su inevitable víctima.
La dominación de los judíos sobre el Estado aparece tan segura, que ahora, no solamente permiten
llamarse de nuevo “judíos”, sino que además declaran su propósito nacional y político final.
Una parte de esta raza reconoce, abiertamente, ser un pueblo extranjero, pero aquí también miente.
Cuando los sionistas tratan de hacer creer al resto del mundo que la conciencia nacional judía se
satisfará con la creación de un Estado en Palestina, los judíos, otra vez, engañan hipócritamente a los
tontos “goyim”.
Ni siquiera les vino la idea de construir un Estado judío en Palestina para vivir en él. Lo que ellos
quieren es una organización central que les permita realizar por todo el mundo su estafa internacional,
dotándose de derechos soberanos y amparándose en la intervención de los demás Estados.
Un asilo para canallas convencidos y una universidad para estafadores. Mientras algunos están
desempeñando el papel de alemanes, franceses o ingleses, otros, con un descaro abierto, se presentan
como formando parte de la raza judía, y esto es una muestra de su alto grado de confianza y de su
sentido de seguridad en sí mismos. Podemos apreciar cómo ven ellos la inminencia de su victoria por el
horrible aspecto que toman sus relaciones con los demás pueblos. Con una alegría satánica en su rostro,
el joven judío de cabello negro acecha escondido, a la confiada muchacha a quien podrá manchar con
su sangre, robándola de su pueblo.
Utiliza todos los medios para destruir los fundamentos raciales del pueblo que persigue, para colocarlo
bajo su yugo.
Al igual que, sistemáticamente, corrompe a mujeres y muchachas, no duda en derribar incluso en gran
escala, las barreras de sangre, para otros.
Fueron y son los judíos los que introdujeron a los negros en la Renania, siempre con el mismo
pensamiento secreto y con el claro propósito de destruir a la aborrecida raza blanca por medio de forzar
la bastardía, derrumbando la raza de su altura cultural y política, ascendiendo ellos para volverse amos.
Un pueblo de raza pura, consciente de su sangre, jamás será avasallado por el judío sino que será el
amo del bastardo. Es así como sistemáticamente trata de bajar el nivel de la raza por un envenenamiento
contínuo de los individuos. Y en política, está reemplazando la idea de democracia por la de dictadura
del proletariado.
En las masas organizadas del marxismo, encontró el arma que le permite prescindir de la democracia y
colocar a los pueblos bajo su yugo y gobernarlos con una mano dictatorial y brutal.
Actúa sistemáticamente a favor de la revolución en dos dimensiones: la económica y la política.
Debido a su influencia internacional, teje una red de enemigos alrededor de los pueblos que, desde el
interior, resisten con violencia a sus ataques; los incita a la guerra y, finalmente, si es necesario, planta
la bandera de la revolución en los campos de batalla.
En el campo económico, desgasta al Estado hasta que las empresas sociales, por pérdida de
rentabilidad, son retiradas de este y pasan a su control financiero.
En el campo político, niega al Estado los medios para su autoconservación, destruye los fundamentos de
toda autonomía y autodefensa, destruye la fe en los dirigentes, se ríe de su historia y de su pasado, y
arrastra al drenaje todo lo que es verdaderamente grande.
