RACISMO NÓRDICO COMPRIMIDO (2) (2).pdf

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excepciones, como Dinamarca, donde la población cristiana ayudó a los judíos e hizo frente al
antisemitismo nazi durante la Segunda Guerra Mundial, e Islandia, en donde apenas calaron estas ideas
racistas.
En este contexto, la idea de raza impregnó durante el siglo XIX y comienzos de XX en autores que no
eran pangermanistas. Un ejemplo fue Benjamín Disraeli, hebreo asimilado (bautizado al cristianismo
anglicano), escritor y primer ministro británico. En 1830 y 1831 realizó una amplia gira por el
Mediterráneo y Oriente Próximo. De allí reunió materiales que le servirían para sus novelas. Siempre fue
un gran defensor de los judíos. Disraeli opinaba que el pueblo hebreo era mejor que los demás.
Despreciaba la idea de igualdad natural del hombre promovida desde la Ilustración, mostrando un racismo
de corte semítico, y más concretamente hebreo. Exaltó en su literatura la arrogancia, el orgullo y lo
romántico incipientes en los sefarditas, atribuyéndolos a todos los judíos. No percibía el sufrimiento como
una consecuencia del pecado, a diferencia del misticismo ashkenazi. Adoptó el enfoque sefardita de que
Israel, puesto que era el corazón del cuerpo humano, había sido obligada injustamente a soportar la carga
de la perversidad de la humanidad. Según él, una vez liberados, los talentos judíos resplandecerían para
asombrar al mundo. En su novela Conigsby afirma sentencias como las siguientes de la mano de su héroe
Sidonia:
<<Todo es raza, no hay otra verdad>>.
<<Sidonia y sus hermanos podían aspirar a una distinción que el sajón y el griego, y el resto de las
naciones caucásicas, han perdido. El hebreo es una raza incontaminada>> (Johnson, Paul. Historia de
los judíos, Ed. Javier Vergara, Buenos Aires [Argentina], 1991, pp. 327-329).
Esta presunta pureza los hebreos la compartirían con los árabes del desierto, que eran para él solamente
“judíos a caballo”. En Conigsby escribe también que:
<<¡Los árabes mosaicos (es decir, los judíos) tienen la sangre más antigua y quizá la única
incontaminada que mora en las ciudades! Una raza sin mezcla con una organización de primera calidad
es la aristocracia natural… A la corriente incontaminada de su estructura caucásica y al genio
segregador de su gran legislador, atribuía Sidonia el hecho de que no hubieran sido asimilados mucho
tiempo atrás por esas razas mezcladas, que se atreven a perseguirlos, pero periódicamente se
desintegran y desaparecen, mientras sus víctimas todavía florecen en todo el vigor primigenio del linaje
asiático puro>>.
<<Ni las leyes penales ni las torturas físicas sirven. Donde las razas mixtas y perseguidoras
desaparecen, la raza perseguida pura, perdura>> (Johnson, Paul. Historia de los judíos, Ed. Javier
Vergara, Buenos Aires, Argentina), 1991, pp. 327-329).
En Contarini Fleming escribe que descendía <<en línea directa de una de las razas más antiguas del
mundo, de esa raza beduina rígidamente aislada y sin mezcla que había desarrollado una elevada
civilización en tiempos en que los habitantes de Inglaterra vivían semidesnudos y comían bellotas en los
bosques>>.
En su novela Tancred creía que Moisés era <<desde todo punto de vista un hombre del modelo
caucásico integral, y casi tan perfecto como Adán en el momento de ser creado y puesto en el Edén>>
(Johnson, Paul. Historia de los judíos, Ed. Javier Vergara, Buenos Aires [Argentina], 1991, pp. 327-329).
Disraeli creía inevitable la decadencia racial a menos que se viviera aislado en los desiertos, como los
beduinos. Igualmente, para justificar la aparente paradoja de su condición cristiana, le gustaba verse como
puente entre el Viejo y el Nuevo Testamento. Acusaba a los cristianos de no apreciar las virtudes del
judaísmo y a los hebreos de no ver que el cristianismo era <<el judaísmo integrado>>. En su prefacio a
Conigsby concebía a Moisés, Salomón y Cristo como a grandes legisladores y reformadores, producto del
genio racial judío. En este sentido, en una nota escrita en 1863 y que sobrevivió en sus papeles de
Hughenden escribió haciendo alarde de un gran talento y no sin algún viso de verdad que:
