Informe Pandemia 241121.pdf

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que los huéspedes sobrevivan pero no previenen la propagación del
patógeno, relajan esta selección; permitiendo que se produzca la
evolución de patógenos todavía más potentes". Las vacunas "perfectas",
como las llaman, no provocan la creación y propagación de nuevas cepas
patógenas “potentes” porque bloquean efectivamente la transmisión.
Las “vacunas” contra el SARS-CoV-2, diseñadas para inducir anticuerpos
neutralizantes (protectores), también pueden empeorar la enfermedad Covid-19 a
través de los anticuerpos facilitadores de la infección (16). Esto se conoce como
la mejora dependiente de anticuerpos (ADE) o magnificación de la enfermedad
dependiente de anticuerpos y ocurre independientemente de la vacuna, la
plataforma y método de entrega (17) (18). En marzo de 2020, los inmunólogos
expertos en vacunas y en coronavirus evaluaron los riesgos de la vacuna contra
Covid-19 basándose en los ensayos previos en modelos animales de las vacunas
contra el SARS-CoV-1 y el MERS. El grupo de expertos concluyó que la ADE y la
inmunopatología eran una preocupación real para las “vacunas” contra Covid-19,
pero que su riesgo no justificaba el retraso de los ensayos clínicos, aunque
reconocieron que sería necesario un seguimiento continuo de los vacunados (19).
En una publicación reciente, se ha reportado que los anticuerpos potenciadores de
la infección (anticuerpos facilitadores de la enfermedad) dirigidos contra la
proteína Spike del SARS-CoV-2 facilitan la infección del virus in vitro, pero no in
vivo (20). Sin embargo, un trabajo publicado el 9 de agosto de 2021 afirma que
la aparición de variantes del SARS-CoV-2, como la variante Delta, puede inclinar
la balanza a favor de la intensificación de la infección por acción de los
anticuerpos facilitadores (21). Los autores sostienen que se puede suponer
razonablemente que el “equilibrio” entre los anticuerpos neutralizantes y los
anticuerpos facilitadores puede diferir mucho, según la cepa del virus. Los
anticuerpos facilitadores de Covid-19 reconocen tanto la cepa original de Wuhan
como la nueva variante Delta. Los datos más recientes indican que la variante
Delta es especialmente bien reconocidas por los anticuerpos facilitadores de la
infección. Esto significa que la ADE puede ocurrir en las personas que
reciben “vacunas” basadas en la secuencia de la Spike de la cepa original
de Wuhan y luego se exponen a la variante Delta. Por lo tanto, el riesgo
de ADE debe considerarse e investigarse más a fondo, ya que puede
representar un riesgo potencialmente peligroso de la “vacunación”
masiva durante la actual circulación de la variante Delta. Aunque el riesgo
potencial de ADE se anticipó antes del uso masivo de las vacunas Covid-19, la
capacidad de los anticuerpos del SARS-CoV-2 para la intensificación de la
infección no está siendo monitoreado sistemáticamente para ningún grupo de
edad o condición médica al que actualmente se le administra la “vacuna”.
Además, a pesar de que una gran proporción de la población ya tiene anticuerpos
(22), las pruebas para determinar la presencia de los anticuerpos anti-SARS-CoV2 antes de la administración de la “vacuna”, no se realizan de forma rutinaria. La
ADE de la variante Delta tampoco se está evaluado específicamente. Incluso
Fauci, ha reconocido que los anticuerpos supuestamente creados por las
“vacunas" Covid, son los causantes de que el virus se haga más fuerte.
Todos los virus mutan y tratar de culpar a los humanos por este fenómeno es tan
estúpido como divisivo. La tasa actual de hospitalización y la tasa de mortalidad
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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