Informe Pandemia 241121.pdf


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patologías de enfermedades infecciosas, cáncer, autoinmunidad,
hipertensión, obesidad y alergia.
Los hallazgos científicos recientes acerca de la similitud entre la
glicoproteína Spike y los tejidos humanos nos obligan a estar
atentos y a hacer un seguimiento clínico de los pacientes
“vacunados” contra Covid-19, por los problemas de posibles
enfermedades autoinmunes, cáncer e infertilidad que puedan
aparecer entre la población “vacunada”.
De aquí también se desprenden los conflictos éticos que surgen en
torno a la “vacunación” masiva contra Covid-19 en niños y jóvenes
(un grupo etario que no es suceptible de padecer una enfermedad
severa por SARS-CoV-2) sin olvidar que son “vacunas" autorizadas
de emergencia, que no cuentan con estudios de fase 1, 2 y 3
acabados, cuya eficacia no fue la que inicialmente se informó, y
destacando que son “vacunas” que carecen de estudios de
seguridad de duración adecuada como para garantizar que a
mediano y largo plazo no aparecerán enfermedades de mayor
gravedad y complejidad que la propia infección por SARS-CoV-2.
La evidencia científica, médica y epidemiológica acumulada es suficiente
para detener de inmediato la vacunación masiva experimental de
los adultos y para no continuar, por principio precautorio y por
razones éticas, la vacunación de niños y adolescentes. Los daños
causados por las “vacunas” contra Covid-19 serán más serios que la
enfermedad natural.

 Las “vacunas” de ARNm y las vectorizadas contra SARS-CoV-2, se basan en

(por dos mecanismos diferentes) lograr que nuestras células comiencen a
producir la proteína. Sabemos que el ARNm (y presumiblemente, los
vectores virales de las “vacunas”), no se limita a los sitios de
inoculación; que viaja por el torrente sanguíneo y la linfa hacia
otros tejidos y órganos (28) (29) (30), incluyendo el sistema nervioso;
reconocido en un documento interno de Pfizer (31), en un documento del
regulador Japonés (32) o en el primer informe de una autopsia practicada a
una persona “vacunada” (33); esto se sabía, al menos, desde el 2017, por
un estudio hecho con una vacuna de ARNm contra el virus de Influenza A
que estaba en etapa preclínica (34).

 La proteína Spike induce a que las células donde se encuentra,
generen exosomas (bolsitas hechas de membrana de los organelos de las
células) que contienen microARNs y que estos viajan hacia el
sistema nervioso, ejerciendo una inflamación descontrolada en el
cerebro (35). La proteína espiga promueve la pérdida de la integridad de la
barrera hematoencefálica, es decir, puede agujerear la barrera.

 En diversos estudios se afirma que la proteína S cambia la

señalización celular al unirse al receptor ACE2, esto significa que da

ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved

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