Informe Pandemia 241121.pdf

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palabras, hay evidencia que respalda que las ‘vacunas’ podrían
agravar la pandemia".
Como podemos comprobar, hay mucha especulación con base científica
acerca de trastornos menstruales en mujeres que recibieron la “vacuna”
contra SARS-CoV-2. Asimismo, una revisión de los sistemas de registro de
eventos adversos post-“vacunación” muestra un número alto de trastornos
menstruales, varias veces mayor a la que se reporta con otras vacunas
comunes. A pesar de ser inusuales en número esos testimonios y los
reportes a VAERS, FAERS, Eudravigilance, etc., en sí mismos no constituyen
evidencia científica de una relación causal entre las “vacunas” contra SARSCoV-2 y trastornos menstruales.
Cuando se busca investigar de manera científica una posible asociación
causal entre un evento (por ejemplo, recibir la “vacuna” contra SARS-CoV2) y un desenlace (por ejemplo, tener una alteración menstrual), hay varios
criterios que necesitan cumplirse. Me limito a enfocarme en el criterio de la
plausibilidad biológica. Es decir, uno de los criterios para comenzar a
investigar una posible asociación causal es contar con una explicación del
mecanismo potencial por el que puede darse el desenlace después del
evento. En este caso, se conoce dicho mecanismo: El estudio de
farmacocinética de Pfizer, mostró que el ARNm de la “vacuna” era
detectable en los ovarios al menos a las 96 horas post-vacunación. Aclaro
que no se tiene esta información para las “vacunas” vectorizadas contra
SARS-CoV-2, y los estudios realizados con candidatos vacunales contra
Ébola, basados en adenovirus, mostraron que si bien no es común, puede
llegar a encontrarse el virus vacunal en otros tejidos, pero no detectaron su
presencia en ovarios. El que el ARNm de la “vacuna” llegue a los ovarios es
importante, ya que con base en lo que se sabe sobre la inmunogenicidad
del ARNm, es plausible que su presencia en los ovarios y/o endometrio
pudiera activar las cascadas de eventos pro-inflamatorios (es decir, el
inflamasoma) del tracto reproductivo. En otras palabras, hay
una
explicación plausible sobre cómo podría darse una alteración hormonal
reproductiva debido a la “vacunación”.
Otra explicación plausible de
cambios en el sangrado menstrual serían las alteraciones en la coagulación
provocadas por las “vacunas” de ARNm y las vectorizadas y que podrían
generar sangrado abundante al impactar la capacidad de reparar el
sangrado endometrial.
El 12 de octubre, científicos de las universidades de Washington, Illinois y
Harvard, lidereados por Katharine MN Lee, publicaron en MedRix un estudio
que evaluó de forma epidemiológica la relación entre las “vacunas” contra
SARS-CoV-2 y desórdenes menstruales. Los autores investigaron cambios
en el sangrado menstrual entre mujeres en edad reproductiva y postmenopausia. Para esto, contaron con casi 40 000 participantes de entre 18
y 80 años de edad (media: 33 años) que habían recibido el esquema de
“vacunación” completa y que no habían contraído Covid-19. Más de la mitad
habían sido “vacunadas” con Pfizer (n=21 620 participantes), seguidas por
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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