Informe Pandemia 241121.pdf

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Una investigación realizada recientemente y publicada en JAMA Network, muestra
que puede haber riesgo de que se produzca una complicación grave que requiera
atención especializada después de realizar una PCR. Pueden producirse y, al
afectar a “localizaciones anatómicas difíciles pueden poner en peligro la
vida”.
Durante el periodo de estudio de siete meses, se realizaron 643 284 pruebas PCR.
En 2899 pacientes de urgencias de Otorrinolaringología se identificaron ocho
visitas relacionadas con complicaciones: cuatro hemorragias nasales y cuatro
hisopos rotos.
La frecuencia de complicaciones que requirieron tratamiento en urgencias fue de
1.24 por cada 100 000 pruebas realizadas. Los hisopos rotos se extrajeron
mediante endoscopia nasal con anestesia local, mientras que las hemorragias
nasales
requirieron medicación,
numerosos
taponamientos nasales
y
procedimientos quirúrgicos y endovasculares y provocaron riesgo fetal, sepsis y
transfusiones de sangre.
La mitad de las hemorragias eran potencialmente mortales (el nivel de
hemoglobina era inferior a 6,5 g/dl. La hemorragia masiva complicó la localización
de las hemorragias. Es probable que las infecciones, así como las adherencias
intranasales y las perforaciones septales, fueran consecuencia de los repetidos
taponamientos nasales.
La Academia Nacional de Medicina francesa ha advertido en un comunicado que
se están empezando a detectar varios problemas por una mala práctica en la
realización de estas pruebas:
Esta extracción de muestra nasofaríngea se ha convertido en el método de
referencia para realizar los test del coronavirus. Cada día se extraen cientos de
miles de muestras en toda Europa.
“Ante la multiplicación y repetición de las pruebas, a veces realizadas en
condiciones no adecuadas, debemos recordar que hay riesgos”, explica la
academia médica.
Algunas de estas complicaciones son benignas: molestias, dolor o
sangrado leve. “Pero también se empieza a notificar otros problemas
serios”, añaden: daños en el piso frontal del cráneo. Una brecha de este
tipo puede ser una vía de paso de virus, bacterias u hongos, y aumentar
significativamente el riesgo de tener meningitis.
La organización francesa recomienda dar preferencia en los niños a los test de
saliva “por su seguridad y aceptabilidad”. Recuerda que las PCR y los test de
antígenos deben realizarlos profesionales con conocimientos sobre ello. Y ante los
autotest avisa a los usuarios que pueden dar falsos negativos si la introducción
del hisopo es “demasiado tímida”. O, al revés, convertirse en peligroso si se hace
con demasiada profundidad y con una mala dirección.
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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