Informe Pandemia 241121.pdf

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Un ejemplo real, es el de una mujer originaria de Estados Unidos, que sufrió una
fuga de líquido cefaloraquídeo tras someterse a una recogida de muestra por
sospecha de Covid-19. La paciente se sometió a una prueba PCR protocolaria
previa a una cirugía por una hernia. Tras la toma de la muestra, la mujer notó
que un líquido transparente le salía por una de las fosas nasales. Después sufrió
dolor de cabeza, vómitos, rigidez de cuello y aversión a la luz, llegando a precisar
un ingreso en el Hospital de la Universidad de Iowa, a cargo del Dr. Jarrett Walsh
y sus colegas. Según comenta Wash, la paciente notó que en una de las
ocasiones cuando se introdujo el bastoncillo a nivel nasal, la toma se realizó
"demasiado alto". Wash hace hincapié en la necesidad de una buena capacitación
previa a la realización de pruebas con hisopos nasales, siempre siguiendo la
trayectoria del piso nasal, justo por encima de la boca y jamás apuntando con el
hisopo hacia arriba; siempre con mucho cuidado.
Otro ejemplo real, es el de un hombre que estuvo perdiendo líquido cerebral
durante meses debido a una lesión causada por una prueba PCR. Después de
soportar meses y meses de lo que parecía una secreción nasal interminable, un
hombre de la República Checa finalmente obtuvo respuestas. Resulta que el
problema era más profundo de lo que pensaba. El líquido que había drenado de
su fosa nasal derecha durante nueve meses seguidos no era moco. En realidad,
era líquido cefalorraquídeo (LCR), el líquido que ayuda a amortiguar el cerebro y
la médula espinal dentro del cráneo. El líquido estaba saliéndose debido una
lesión causada por una prueba de frotis nasal para Covid-19.
El hombre se hizo la prueba con un hisopo nasal en marzo de 2020. Su prueba
resultó negativa y simplemente asumió que tenía alergias graves cuando su fosa
nasal derecha comenzó a gotear poco después. No fue hasta diciembre que
decidió que un médico lo revisara, y después de escanear la cabeza del hombre,
el médico descubrió que la prueba de Covid había dañado su placa cribiforme, un
hueso que separa la nariz del cerebro.
Quizás el ejemplo muy sonado, ha sido el de un niño de Arabia Saudita que
muerió después de que un hisopo de prueba de Covid-19 se rompiera en su nariz.
El personal médico de un hospital en el Reino le realizó la prueba de Covid-19
porque tenía fiebre, a pesar de que estaba en buen estado de salud.
En Alemania, algunos jueces no quieren hacerse la prueba:
"No se puede exigir a un juez que dependiendo de las circunstancias tenga que
permitir estas agresiones corporales varias veces al día, donde corre el riesgo de
una lesión corporal y sólo para cumplir con un trámite de su trabajo. Esto choca
con lo establecido en nuestra Constitución sobre la inviolabilidad corporal y
además es completamente desproporcionado".
Una investigadora encuentra materiales no declarados en los prospectos tras
analizar los hisopos para pruebas PCR bajo microscopio:
La Profesora Antonietta Gatti de Alliance for Human Research Protection, examinó
varias tiras reactivas de PCR bajo el microscopio y analizó sus ingredientes. El
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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