Informe Pandemia 241121.pdf

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Dada la falta de transparencia de las “vacunas”, los propios “vacunadores”
podrían no estar debidamente informados, por lo que generalmente no están en
condiciones de ofrecer información precisa que pueda estar disponible para el
público. Habría que decir, que lo honrado sería que si realmente no conocen
lo que los sueros pueden ocasionar a corto, medio o largo plazo; lo mejor
que éticamente podrían hacer en honor a la defensa de la salud de los
pacientes, es no colaborar de ninguna forma en las inoculaciones, sin
embargo, esto no está sucediendo. Tampoco debemos de olvidar, que en España,
no puede haber pinchazo sin prescripción médica, no obstante, no paramos de
ver a médicos y sanitarios recomendar la “vacunación” por activa y por pasiva.
La información que debe comunicarse libremente incluye el hecho de que las
“vacunas” son experimentales y no probadas. Aquellos que consideren dar su
consentimiento deben ser informados sobre la dependencia de las “vacunas” de la
biología sintética que nunca se ha probado a escala. También debe de incluir
información sobre los riesgos y beneficios conocidos de los ensayos de Fase 3, y
sobre que estos ensayos aún están en curso y algunos no estarán completos
todavía durante un tiempo.
En pocas palabras, sin transparencia de la “vacuna”, el consentimiento informado
simplemente no es posible. Lo mínimo que debemos esperar es que cada persona
pueda leer el folleto de información del producto acordado entre los fabricantes
de “vacunas” y los reguladores, antes de dar su consentimiento. Incluso esto no
está sucediendo. Donde se da la información, si acaso se entrega algo a las
personas, se hace como un gesto pasajero sin importancia, como una especie de
falsa formalidad y encima, se hace después de la “vacunación”, nunca antes.
La ley sobre el consentimiento informado, presente en casi todas las
jurisdicciones, constituye uno de los ejes centrales de la ética médica que es la
base para la práctica de la "buena medicina" en las sociedades civilizadas y
democratizadas.
“La comprensión por parte del paciente es una parte fundamental del
cumplimiento de los estándares de ética médica del consentimiento informado en
los diseños de los estudios", escriben los doctores Timothy Cardozo y Ronald
Veazey en un estudio titulado” Informed consent disclosure to vaccine trial
subjects of risk of Covid-19 vaccines worsening clinical disease” (386). El objetivo
del estudio fue determinar si existe suficiente literatura para exigir a los médicos
que revelen el riesgo específico de que las “vacunas” Covid-19, puedan empeorar
la enfermedad tras la exposición al virus circulante. Se revisó la literatura
publicada para identificar evidencias preclínicas y clínicas de que las “vacunas”
Covid-19 podrían empeorar la enfermedad tras la exposición al virus. Se
revisaron los protocolos de ensayos clínicos para las “vacunas” Covid-19 para
determinar si los riesgos se divulgaron adecuadamente.
Resultados del estudio
ESTUDIO DE LA PANDEMIA
Dr. Sergio J. Pérez Olivero (C) Copyright (24/11/21) All Rights Reserved
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