5 cuentos largos.pdf


Vista previa del archivo PDF 5-cuentos-largos.pdf


Página 1...18 19 20212256

Vista previa de texto


5 cuentos largos / Alberto Naso

5
De Gervasio a Matilde.
“A vos Matilde te escribo por fuera de mi correspondencia habitual, para que sepas que sos
distinta, porque comprendés, don maravilloso, y cuando reúno el mar, las papirolas y la serie
de Fibonacci, me trasparento para que me invadan y me ocupen , me sucede lo que algunos
llaman plenitud, y yo, con humildad, creo que es la inmortalidad. Después vendrá la muerte pero
la inmortalidad es antes, vive en mí y se irá conmigo, será una sombra que no necesita luz.
Amén”.
Desde la veranda del primer piso tendíamos la mirada de asombro hacia el patio interior donde
Gervasio dibujaba con tiza blanca su rayuela personal, y la llenaba de esos números que
semejaban saltos locos que no se entienden, hasta el arribo de la revelación, ese quedo del
espíritu satisfecho.
La lucha de pares e impares, y la serie de Fibonacci.
Solía decir que éramos tres y con tía Chocha y Ankara cinco. Y después siguió apasionado la
saga numérica; con Luis, más mi hijo Federico, más la novia de los martes pares pasamos a
ser ocho.
- Como las letras de mi nombre- reflexionó un día.
El mar y la libertad los descubrimos juntos, en el final de “Los 400 golpes”, la ópera prima de
Truffaut, en el mismo cineclub donde me encontré con Luis. A quien reconocí por la sonrisa de
la que hablaba Tonio en una de sus cartas cuento.
Hace unos años Gervasio se encendió y abrió una senda distinta en su vida, lejana pero paralela
a los números, el agua.
- Los ríos si no los navegás, cortan la imaginación porque ves la otra orilla, en cambio el mar te
pide que quieto, punto fijo en la arena, dejes ir tu ensoñación por esa anchura sin fin - aseveraba
con la fuerza del que quiere sembrar fieles.
Ahora vive cercano al mar, bien digo al lado, y sus quinientas cincuenta y cinco papirolas nos
devuelven al mundo de los impares.

19