La perla de la vida.pdf

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Añoré la calidez de tu alma y de tu abrazo, y no entiendo porque te dejaste
engañar por los sueños de los demás sin ver la riqueza original, esa que yace en
tu corazón. Jamás te vuelvas a abandonar porque yo te amo sin creencias, solo
por tu estar, a mi pueblo que es la humanidad.
