La perla de la vida.pdf

Vista previa de texto
30. Humanidad
El anhelo parte del corazón en donde dicen vives tú o soy yo, me entretengo por
relacionarme, no por ideología.
Todos son hijos de creencias. Soy de otro tiempo, del tiempo de la tierra, mi danza
no está velada y yo solo te bendigo.
Es una canción en la que respiro, la alquimia de encontrar mi corazón. Te busco
en cada respiración, en la mía, en la de ellos. Te busco en los corazones, no en lo
demás.
Ellos son especiales, hijos de cuentos, historias y partidas, se dividen en grupos,
ponen barreras por todos lados y yo solo anhelo su melodía.
Estoy aburrida de escuchar su pelea de quién quiere tener más privilegios y quien
es más especial, si se escuchan unos a otros, sabrían que ninguno es original. La
especie humana es una y nos dejamos llevar por las ideas escindidas de los
demás, debemos parar.
Lo único original es la existencia, no las ideas polarizadas de siglos de dejarse
manipular.
Ellos son mis hermanos, son una especie sin creencias y con la naturaleza como
madre, pero ellos no lo saben.
Te he de amar a mediodía, me importa tu sintonía. Quizá solo debemos soltar
para volvernos a encontrar.
Soy la hija de la tierra. La luna me recuerda quién soy, quién eres, el reflejo de la
luz y una oleada de mar en el pulso de la tierra, la perla de la vida.
