La perla de la vida.pdf

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11. Tocar a tientas
En relación al apego y desapego hay una línea de cobardía, porque sino te
atreves a amar con cada poro de tu ser, con cada instante, con cada tú, entonces
eres una mentira, porque por mucho que duela, lo que sí entiendo es de tu
cobardía y de tu ilusión en la cercanía.
Tus atavismos los nutres, los desgastas y los haces pasar como idiosincrasia de
la felicidad, pero los dos sabemos que solo hay un vacío en tu intención y sino te
atreves a perderte en ti mismo, en el otro, entonces es mediocridad lo que
profesas.
Quién eres tú para hablarme a mediodía cuando ni siquiera te has atrevido a
danzar en el ocaso y no entiendes, ni entenderás de la distancia de la que hablo.
Tu tibieza no me dice nada, porque significa que jamás te atreviste a probar la
verdad o probándola huiste de ti con la certeza de haberte encontrado a ti mismo.
Huir del concepto de apego y pensar que tienes bondad y compasión cuando te
recargas en los demás, solo demuestra que te gusta el concepto y no lo conoces
como tal. Sino empiezas por tu propia casa, entonces sabes de la parafernalia
que invocas y difundes. Si tu crecimiento es a costa de los demás, entonces es
explotación y nada más.
¿Jugar al desapego te gusto? ¿sentiste la pasión de cada intención? ¿quién eres
tú, quién soy yo? energía tocándose en la eternidad en el río en el que jamás
estuvimos destinados a encontrarnos, el toque y caricia de cada instante. Nacer y
aquí estoy, entrelazándome en una melodía porque a ninguno de ustedes le gusta
la sintonía, cantar, eso y nada más. Un reflejo del sueño de lo que pudo ser el
humano en el mundo real.
Un alma que canta no domina a nadie, todos dicen que hay que aceptar y solo sé
que quien lo dice no ama de verdad, es por eso que se entrenan de todas las
