La perla de la vida.pdf

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Tienes que recordar cómo respirabas antes de que aprendieras a no hacerlo, no
te preocupes, no serás santo, ni ángel, solo estarás vivo.
La esencia es la misma, el cuerpo es el cuerpo y la mano no es extraña al brazo,
cada átomo que conforma el cuerpo danza en él, el mejor regalo es saber que
eres parte de él, pero hasta la célula sabe que es temporal y siempre habrá una
nueva que tomará su lugar. Baila mientras puedas, no durará para siempre.
