La perla de la vida.pdf

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9. Fluye
Las emociones no son permanentes, son olas que estaban antes de que nacieras,
te meces una y otra vez en ellas, piensas que eres tú y quieres controlar, no hay
nada que controlar, son parte de este mundo y seguirán aquí cuando ya no estés.
La emoción tiene su propia magia, quita diques si entiendes el flujo y la fuerza que
contiene. Si reprimes hieres, si te abalanzas no entiendes.
Es un río que fluye en la energía, deja que quite lo que no eres. Cada una de ellas
es una danza que vibra, sostiene y contiene.
El paisaje nunca es el mismo aunque lo parezca, la flor que nace no es la misma
que su antecesora, el movimiento perdura y aunque queramos ver lo mismo, nada
lo es.
¿Qué hoja en el árbol cree que es eterna? ¿qué hoja extraña a las que cayeron
en otoño?. En la naturaleza la huella que existe es el viento. La vida fluye, es un
ciclo.
Cada día vuelves a nacer, tú eres un instante y nada más. Respira, expira, se
natural.
No nos podemos agarrar en el tiempo, ni los presentes, ni los que ya no están,
solo podemos ser el flujo del río al cual pertenecemos y somos, no necesitas
extrañar, ya eres parte del todo y también lo conformas.
Somos semillas del corazón del mundo, por eso late acompasado con el tuyo.
La vida eterna es solo un chispazo, un pestañeo en ti, tienes la oportunidad de
verte, saborearte, vivirte, esa es la eternidad dimensionada en la vida.
