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B.- AMIGOS Y ALLEGADOS A LA PARROQUIA
Los Hermanos D. Manuel y D. Francisco Gómez Salazar, Obispos,
respectivamente, de Málaga y León. El primero terminó su vida siendo
Arzobispo de Burgos y D. Francisco aquejado por una enfermedad grave se
retira al Santuario de Montesclaros donde muere. Está enterrado en la
Iglesia del mismo Santuario. También figura la hermana de los señores
Obispos, Doña Francisca, fundadora del colegio de niñas de la Asunción de
Nuestra Señora del pueblo. La relación que une a estos hermanos ilustres
con el pueblo, procede de su padre, D. Juan Ángel, natural de Soncillo que
contrae matrimonio con Doña Basilisa, natural de Arija. D. Nicolás Gómez,
párroco de Robledo.
C.- FELIGRESES DE LA PARROQUIA
El grupo más nutrido, como es comprensible, fueron los feligreses. Muy
condicionados por la precariedad económica de aquellos años. La inmensa
mayoría, difícilmente, resuelve bien las necesidades económicas de la casa,
cuanto más aportar aquello que resultaba estrictamente necesario para
sobrevivir. No faltarían los buenos deseos pero la realidad era así de cruda.
En definitiva, la que mandaba. Y, aunque, efectivamente, no fue elevada la
participación, la respuesta fue MUY BUENA. Total de los donativos
aportados por los feligreses, organismos oficiales, amigos y allegados al
pueblo ascendió a 65.822 REALES Y 77 CENTIMOS. Hubo una pequeña
diferencia de 3250,27 REALES que se saldo con los donativos de los
miembros de la junta parroquial y el párroco.
A todos, nuestro agradecimiento hecho oración. Con frecuencia los
feligreses de hoy con su párroco recuerdan a aquellos colaboradores y les
piden que sigan intercediendo por la parroquia.

El gran benefactor
Un reconocimiento aparte se merece D. Santiago Peña González. Su
donativo generoso hizo posible la construcción de la Iglesia. Por lo menos
en este espacio de tiempo tan corto. A lo mejor transcurridos más años se
hubiera logrado. Pienso en lo que se tardaba construir estos edificios, ya no
digo las catedrales, sino algunas colegiatas o iglesias, más grandes.
Siempre condicionados por tantas necesidades de aquellos creyentes. Lo
cierto es que, en nuestro caso, sin este donativo, no hubiera sido posible.
Éstos son algunos datos que he podido obtener de su persona. Era natural
de Quintanaentello. Su padre Miguel y su madre Francisca, naturales de
Soncillo y del citado pueblo, respectivamente. De ambas familias aun
quedan descendientes no demasiado lejanos. De joven emigró a Méjico,
distrito de Veracruz. Creemos que a esa ciudad porque el visado le tenía de
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