la parroquia de soncillo.pdf


Vista previa del archivo PDF la-parroquia-de-soncillo.pdf


Página 1...49 50 515253215

Vista previa de texto


obligaciones comprometidas. Los últimos años 57, 58, 59, y parte de los 60
fueron problemáticos pero cumplió con su obligación.
El conocimiento de esta situación nos la ofrece el libro de fábrica con
motivo de la visita pastoral. El final fue satisfactorio. Se descubren sus
atrasos y a la vez se recogen sus causas: Existe un paredón agrietado y
otros arreglos que necesita dicha casa. "Solo el gasto de estos arreglos,
porción de reales que con corta diferencia, llega a deducidas cargas que
contra sí tiene. Y como son de aposento, censo perpetuo y administración a
los 1050 reales que rentó en el año que medió desde dicho día, primero de
mayo del año 60 hasta otro tal día del 7 del 61".
Por estas fechas llega la orden real "para el empedrado de calles y
fábricas, de conductos y pozos para la recogida de agua" lo que sigue
agravando la situación y la demora del pago de la renta se retrasa.
A estas alturas sólo Dios y aquellas personas de su tiempo se quedaron
con el secreto del problema. ¿Supieron cual fue la verdad del asunto?
¿Hubo intereses egoístas por acción u omisión en aquellas personas que
tenían alguna responsabilidad? Posiblemente, sí, pero tal vez algunos de
estos carecían de la fuerza necesaria para actuar eficazmente. Claro,
costaba mucho el arreglo del paredón, el pago de las alcantarillas y el
empedrado de la calle. Todo ello suponía un desembolso considerable que
se cruzaba con el censo pendiente de la capellanía. Aquellos pagos y tal vez
otros pudieron impedir su compromiso, pero pasados estos años difíciles,
se debiera de haber renovado la dotación.
Estos réditos debieron existir después de finalizado el pago de los
impuestos anteriores. Pero la triste realidad fue que no llegaron nunca. El
primer ofendido con tan clara injusticia fue su fundador al que se le priva
de unos bienes espirituales que él había costeado con este legado. Y
también a la parroquia depositaria y receptora de estos bienes. Pues bien,
aunque sucedió hace tantos años, conocido este despropósito, lo sentimos,
salvo que pudiera haberse empleado en alguna otra operación digna y justa.
A pesar de esto la parroquia seguirá llegando más lejos alcanzando a otras
generaciones venideras.
Después de estos datos, tal vez, sientas la curiosidad de saber quien fue
este señor o qué clase de relación le unía a la parroquia. No he logrado
descubrirlo. Me muevo en la mera conjetura, Es probable que fuese su
nacimiento o el de sus padres para que tuviera esta consideración. Previo su
traslado a Madrid.

51