la parroquia de soncillo.pdf

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negar la repercusión de estos valores en la realización de una sociedad
mejor.
Tenía cuatro consignas:
1.
2.
3.
4.
Ora.
Comulga.
Santifícate.
Sé apóstol.
No podemos por menos de expresar nuestra nostalgia y, de estar muy de
acuerdo, en este caso concreto, con el dicho popular: “cualquier tiempo
pasado fue mejor”.
La asociación de la milagrosa
Por aquellas fechas, aproximadamente, la primera quincena del siglo
XX, sigue siendo alta la población y el termómetro religioso se encuentra
muy crecido en sus prácticas. El terreno espiritual está muy bien
predispuesto. Estas manifestaciones son la mejor expresión de su vivencia
cristiana. Entre otros compromisos de los que participa la asociación debo
resaltar la implantación en el pueblo de la visita domiciliaria de la imagen
de la Virgen Milagrosa. Dos imágenes recorrían todas las casas del pueblo.
Son los mismos vecinos los que de puesta a puesta del sol se van
entregando la imagen de la Virgen.
Un sencillo comentario de esta asociación nos lleva a su promotora que
fue Santa Catalina Labouré. A ella se le aparece la Virgen María y le
manifiesta que desea estar muy cerca de sus hijos, compartiendo con ellos
las alegrías y las penas, más de éstas, como confesamos en la oración de la
salve: “en este valle de lágrimas”. Es muy gratificante saber que ella
comparte con nosotros la vida. Y así las penas se hacen menos... Su visita
nos lo dice.
Por nuestra parte le manifestamos a la madre, nuestro mejor
agradecimiento y la encomienda de que siga estando con nosotros ahora,
mañana y siempre.
PABLO VI enriqueció los cultos a la Virgen Milagrosa otorgando
nuevas y múltiples indulgencias a cuantos asistan un día, siquiera, a los
Triduos o Novenarios en su honor o se impongan esta sagrada medalla.
Su presencia en la casa resulta querida pues saben de su buena compañía.
Sigamos depositando en ella nuestra confianza.
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