CHILEAN BURGER KINGDOM.pdf

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vistas. Además, diariamente practica con una guitarra acústica y trabaja
todos los veranos para financiar sus gustos.
A veces, Víctor es encarcelado en las comisarías de policía sólo por el
hecho de tener el pelo largo, a veces sólo por el hecho de beber alcohol
en la calle. Para una autoridad fascista, la “sospecha” justifica cualquier
clase de detención arbitraria. La policía chilena es una escoria impune
y burlesca.
Una noche de invierno, por beber más de la cuenta con algunos amigos, Víctor se queda dormido en un rincón oscuro de la calle, siendo
despertado por unos ladrones, quienes le clavan sólo la punta de sus
puñales en el tórax, ataque conocido en Chile como “puntazos”. Víctor
se arrastra como puede y llega a un hospital, en donde es atendido y sus
heridas suturadas. Una vivencia que se agrega a todo un catálogo de
relatos luego comentados en conversaciones grupales con otros colegas
del movimiento.
Apenas se gradúa de la enseñanza secundaria, Víctor trabaja y ahorra
todo 1 año para comprarse su primer instrumento eléctrico: un bajo.
Víctor piensa que los instrumentos musicales son piezas glamorosas
que entregan cierto status, pero también se divierte tocándolos. Entonces Víctor se incorpora a una banda de Santiago llamada HOMICIDE,
asiste a los ensayos con un estuche hecho de cartón y se consigue amplificadores. Para él, una experiencia a todas luces enriquecedora.
En un oasis dentro de 1992, sin dictadura ni militares atentos a la situación, llega por primera vez a Chile una banda underground de completo interés para la tribu metalera chilena: los alemanes KREATOR.
El evento desata una locura entre ellos y Víctor reúne dinero para el
ticket de entrada vendiendo varios discos y pertenencias. El show de
los germanos dura sólo 30 minutos, ya que la asistencia comienza a
arruinarlo todo, escupiendo, subiéndose al escenario y lanzando desde
las galerías los tablones habilitados como asientos. De todas maneras,
el evento resulta increíble, simplemente por reunir a toda esa tribu subterránea. Un evento de elite, ya que a este concierto de KREATOR no
asisten seguidores de música mainstream o heavy metal o corrientes
externas al metal underground; como hoy en día, donde la música underground no tiene el valor de antes, el de buscar sin descanso hasta
encontrar y apreciar una joya sonora que parece estar ahí sólo para algunos elegidos. Ahora, todos aquellos que tocan esta música estridente,
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