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DE RE BIOGRÁFICA

VIDA Y FORTUNA DE D. JUAN MANUEL MANZANEDO GONZÁLEZ
I DUQUE DE SANTOÑA Y I MARQUÉS DE MANZANEDO
GRAN HOMBRE DE NEGOCIOS Y GRAN FILÁNTROPO
(1803-1882)
por D. Rafael Portell Pasamonte, del Colegio Heráldico de España y de las Indias

Don Juan Manuel de Dios
Manzanedo y González nació en
la calle de la Dársena en la localidad de Santoña (Cantabria) el 8
de marzo de 1803. Era hijo legítimo de don Ramón Manzanedo
de la Teja y de doña Ignacia González Delgado, naturales ambos,
también, de Santoña. Su nacimiento se inscribió en el registro
de la parroquial de dicha villa el
nueve siguiente, día de su bautismo, oficiando la ceremonia don
Ramón María del Hoyo, cura beneficiado de la dicha iglesia parroquial. Fueron sus padrinos don
Manuel Fonegra y doña María
Teresa Cerecedo, igualmente vecinos de Santoña.

importancia de los comerciantes
montañeses en Cuba quedó reflejada en el registro de la Matricula de Comerciantes establecidos en la isla, formado en 1833,
en la que figuraban los catalanes
con 373 comerciantes, seguidos
por 115 montañeses, y a bastante distancia los procedentes de
otras regiones españolas como
Galicia, Navarra, Andalucía, Asturias, etcétera.

Atraído por lo que se contaba
de los indianos retornados ricos
a la Península, o quizá, y es lo
más probable, por la escasa panorámica de alzarse con una situación económica, sino privilegiada, si al menos desahogada,
Armerías del Duque de Santoña
en el año de 1823, reinando Don
Procedía don Juan Maen
su
palacio
madrileño
Fernando VII, el joven Juan Manuel de una familia de hidalgos
nuel Manzanedo emigró a Cuba,
pobres, pero de ejecutoria ganay empezó a trabajar en La Habana, primeramente
da desde el siglo XVI, oriunda por parte paterna de
como sirviente y después como empleado en el cola villa de Noja, en aquel tiempo un pequeño munimercio de un primo suyo que estaba bien situado,
cipio cercano a Santoña. En efecto, sus abuelos pajunto al que estuvo durante once años.
ternos don Luis de Manzanedo y doña Ventura Petronila de la Teja, procedían del citado lugar. Su
Al cabo de ese tiempo se estableció por su
abuelos, por parte materna, don Francisco Gonzácuenta, distinguiéndose por su talento para el colez y doña Manuela Antonia Delgado, lo fueron asimercio, dedicándose a múltiples negocios: tabaco,
mismo de Santoña.
y caña de azúcar, préstamos hipotecarios, comercio
Muy joven, Manzanedo quedó huérfano de
padre, comenzando a trabajar de niño durante algún tiempo como aprendiz en una herrería.

En la primera mitad del siglo XIX, la isla de
Cuba constituía un autentico privilegio para aquellos que, con ingenio y capacidad para los negocios,
quisieran una oportunidad singular de hacer fortuna,
a partir del comercio, préstamos hipotecarios a criollos, comercialización de la zafra y, por supuesto,
expediciones negreras. Los comerciantes peninsulares en esa época dominaron el comercio cubano,
especialmente los catalanes y los montañeses. La

de compraventa de esclavos, etcétera, y asociándose con don Baltasar Mitjáns, un emigrante catalán que tenía una sociedad comercial llamada Mitjáns y Compañía. De esta manera, en poco tiempo
llegó a ser un gran hombre de negocios de La Habana, negocios que le llevaron a viajar por casi toda
América.

En la ciudad de La Habana obtuvo algunos
cargos, como el de representante en el Municipio, y
miembro del Tribunal de Comercio, y de la Junta de
Comercio.
Cuadernos de Ayala 76 -OCT/2018 [19]