El amor personal en Carlos Cardona.pdf


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CAPÍTULO I

ser no cambia en nada al ser de Dios. “Dios no actúa por una acción
intermedia, entendida como procedente de Dios y que termina en la
criatura, sino que su acción es su sustancia”105.
El ente ha recibido el ser de Dios, y este haber recibido es el principio de
la relación. Aunque el inicio de esta relación coincide con el inicio del ser
del ente, la relación creatural no se identifica con la sustancia del ente: una
cosa es la sustancia, otra la relación a Dios. Puedo considerar un ente
cualquiera sin su relación a Dios, pero no sin su sustancia106. La relación,
también en este caso, es siempre un accidente. De hecho, un sujeto libre
puede considerarse a sí mismo como no relacionado con Dios, puede
rechazar su origen sin concluir por ello su existencia.
Entonces, la relación a Dios no puede cesar por desaparición del
fundamento. Por parte de Dios, tampoco cesará por corrupción del término.
La criatura sí puede corromperse, dejando de ser, y así la relación a Dios ha
empezado en su mismo origen y termina con el final de su existencia. Sin
embargo, en las criaturas libres, por tanto con una forma sustancial
indestructible107, la relación permanece para siempre.
Un accidente, al ser en algo, no puede decirse en sentido propio que se
genera o se corrompe: lo que cambia es el sujeto que comienza o termina de

105

“Deus autem non agit per actionem mediam, quae intelligatur a Deo procedens,
et in creaturam terminata: sed sua actio est sua substantia”, TOMÁS DE AQUINO,
De Potentia, 7, 10. El artículo responde a “si la relación real de Dios con las
criaturas es algo en Dios”

106

Como explica Pieper, “la creación significa que Dios no mantiene el ser para sí
mismo, sino que lo da a la criatura para que la criatura lo posea de forma
apropiada. Con ello, es posible hablar del mundo sin hablar de Dios”, J. PIEPER,
La criatura humana: el concepto de creaturidad y sus elementos, en J. J. RODRÍGUEZ
ROSADO (ed.), Veritas et sapientia, EUNSA, Pamplona 1975, pp. 132-133. Cfr.
TOMÁS DE AQUINO, In III Sententiarum, d.11, q.1, a.1, ad 7: “creatura non est illa
relatio secundum quam dicitur esse a Deo, per quam habet esse; et ideo potest
considerari in se, sine respectu ejus ad Deum; et sic invenitur non habens esse”.

107

Cfr. TOMÁS DE AQUINO, Summa Theologiae, I, q.75, a.6.