El amor personal en Carlos Cardona.pdf

Vista previa de texto
INTRODUCCIÓN
15
Mercier, entraron en diálogo estrecho con la crítica kantiana, intentando
“probar que el tomismo constituye la mejor respuesta a las mismas
instancias que en el kantianismo quedan irresolutas” 22 . En este tomismo
trascendental de Maréchal podemos también incluir a Pierre Rousselot, y al
teólogo Karl Rahner.
Dentro del nuevo interés por Tomás de Aquino, en la segunda mitad del
siglo surge el tomismo analítico “El tomismo analítico ha tomado dos
formas. La primera le fue dada por los filósofos polacos del Círculo de
Cracovia en los años treinta. La segunda se comenzó en Gran Bretaña en los
años cincuenta, con Elizabeth Anscombe, Peter Geach o Anthony Kenny. Se
desarrolla hoy principalmente dentro de la filosofía de lengua inglesa. A
pesar de su carácter contemporáneo, el tomismo analítico ha preservado el
espíritu de los problemas filosóficos planteados por el Aquinate, sin por lo
tanto ligarse a lo escrito”23. Esta nueva versión del tomismo intenta buscar
la compatibilidad con las ideas filosófica dominantes en la actualidad, al
menos en ámbito anglosajón24.
Otros filósofos, como Jacques Maritain, se mantienen siempre más
cercanos a los escritos del Aquinate, como punto firme desde donde se
puede construir un buen saber, sin despreciar las aportaciones válidas de la
filosofía contemporánea. En este último grupo podríamos incluir a Cornelio
Fabro y a Étienne Gilson —de los que se tratará en breve—, Octavio N.
22
B. MONDIN, Storia della Metafisica, Vol. 3 (3 Vols.), Studio Domenicano, Bolonia
1998, p. 684; para una visión de conjunto, cfr. pp. 650-716, y F. C. COPLESTON,
Historia de la filosofía, Vol. 9 [9 Vols.), Ariel, Barcelona 19892, pp. 215-262.
Cardona hace referencia a estos autores y su interés por Kant en C. CARDONA,
Sulla verità dell’essere, «Divinitas», 14/3 (diciembre/1970), pp. 441-455
23
R. POUIVET, El tomismo analítico en Cracovia y en otros lugares, «Civilizar», 14/17
(2014), p. 233
24
Cfr. Ibid., p. 234
