Emanuele Ruspoli (1).pdf

Vista previa de texto
o
o
Ernst Friedrich zu SalmReifferscheidt 1583-1639
o Maria Ursula von Leiningen 15841649
o Christina von Löwenstein-Wertheim- Rosenberg 1665-1730
Antonia von Dietrichstein- Weichselstädt 1706-1777
Carolina Ratti +1881
La vida de Doña Carolina no fue fácil, pues vivió en Palacio Ruspoli en Roma,
salvo alguna visita secreta a su marido en el Norte, porque fue mujer de un gibelino en
una familia de fe güelfa. En este ambiente creció también su hijo Emanuele, nacido el
30 de diciembre de 1837, obligado a mostrase sumiso y obediente con los primos, mientras asimilaba de su madre con orgullo las hazañas de su padre patriota. Carolina dispuso de un apartamento dentro del palacio donde se alojó ella con sus hijos. Fue una buena
madre, tuvo una visión reformadora en la formación de sus hijos, a los cuales acudió
ella sola asumiendo todas las responsabilidades de su educación. Su marido estaba lejos
y habiendo elegido Italia, no podía regresar a los Estados Pontificios, Francisco, tercer
príncipe de Cerveteri murió en 1829 y le sucedió su nieto Juan, nacido en 1807. El nuevo jefe de la familia fue entonces coetáneo de Bartolomé y Carolina y afortunadamente
demostró siempre afecto por su dulce tía, que con el pasar del tiempo fue cada vez más
aceptada en la familia por sus cualidades de discreción y de bondad de ánimo. Emanuele creció por lo tanto en un ambiente familiar sereno y tuvo una infancia tranquila.
Aprendió a leer y escribir de su madre y luego fue enviado al mejor colegio de Roma de
los Jesuitas, donde adquirió conocimientos de italiano, latín, historia, geografía, matemática y ciencias naturales, demostrando ser un excelente estudiante, rápido, disciplinado e inteligente. Los Jesuitas no olvidaron, como es natural, los estudios religiosos que
le impartieron en la Congregación Mariana de los Nobles. Esta tenía su sede en la Capilla de los Nobles contigua a la Iglesia de Jesús, por lo que el colegio, la iglesia, la capilla y el seminario ocupaban una manzana entera de la ciudad.
Luís, hermano mayor de Emanuele, era aficionado a la equitación y seguía la caza del zorro en el campo romano, actividad deportiva y venatoria instituida desde 1838
por un noble inglés, Lord Chesterfield, residente a Roma por razones de salud.
Emanuele nunca fue socio de la sociedad romana de la caza del zorro, pero montando uno de los hermosos caballos de silla de las cuadras de palacio, recorría el Corso
hasta la plaza del Pueblo y extra muros la vía Flaminia hasta uno de los puentes romanos más antiguos e importantes sobre el Tíber, llamado entonces puente Mollo y actualmente puente Milvio, por el nombre del magistrado Molvius que autorizó su construcción en mampostería en el siglo IV o III antes de Cristo.
Estos fueron los primos de Emanuele por la línea paterna:
o Hijos de Alessandro Ruspoli, Principe di Cerveteri:
Giovanni Ruspoli, Principe di Cerveteri 1807-1876 & Barbara
Massimo, Donna 1813-1849
Luigi Ruspoli 1813
Augusto Ruspoli, Don 1817-1882 & Ágnes Esterházy, Comtesse
Esterházy de Galántha 1818-1899
o Hijos de Sigismondo Ruspoli:
Enrico Ruspoli 1832-1869 & Emilia de Pasqualis 1834
Leopoldo Ruspoli 1847
o Hijos de Camillo Ruspoli, Duque de Sueca:
