La Hazaña del Buenos AIres.pdf

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Avistaron a lo lejos la isla de Maracá -pero necesitaban
un espacio para acuatizar- el mapa mostraba un enorme
lago cerca de un pueblo y un río no muy grande en las
cercanías… parecía que ambos se habían secado o estaban
cubiertos por la enorme selva.
Casi sin combustible ni posibilidad de descenso
acordaron acuatizar en el Océano -un suicidio- el
hidroavión era potente pero en esas condiciones no era
más que una cáscara de nuez.
Habían visto una canoa y decidieron acercarse lo más
posible a ella.
El “Juruna”
El Juruna tenía una tripulación de sólo cinco personas.
Su capitán Josino Cardoso se acercó y les ofreció ayuda,
se desesperaron cuando supieron que el lugar más cercano
para abastecerse de combustible era Vigía a seiscientos
kilómetros y que para llegar debían atravesar íntegro el
inmenso Amazonas.
