Ejercito Español Laminas Fusil Asalto Cetme 5,56 Mm L y Lc.pdf

Vista previa de texto
14
DIFUSION LIMITADA
FUSIL DE ASALTO CETME 5.56 "L" y "LC"
CONSERVACIÓN Y LIMPIEZA
GENERALIDADES
El arma debe mantenerse en perfectas
condiciones mediante una escrupulosa limpeza,
con lo cual, después del tiro se limpiarán las
piezas expuestas a los gases de la pólvora,
dentro de las veinticuatro horas, siempre que
sea posible.
Está terminantemente prohibido, el uso de
esmeril u otras materias que puedan rayar las
piezas.
En caso de que la suciedad sea tan considerable
que no pueda quitarse por medio de trapos o
feminelas, se sumergirán las piezas en un
disolvente no corrosivo durante el tiempo
necesario, y luego se limpiarán, secándolas
posteriormente.
El complemento indispensable de la limpieza,
para la conservación del arma y para un buen
funcionamiento, es el aceitar ligeramente.
No es conveniente un engrase excesivo,
especialmente en aquellos ambientes polvorientos
o de temperaturas muy bajas. Basta aceitar
ligeramente los rodillos, el espacio entre la cabeza
y el soporte de cierre, el extractor y los ejes del
mecanismo de disparo.
LIMPIEZA DEL TUBO CAÑÓN
Proceder de la forma siguiente:
- Limpieza de la recámara con la feminela de
alambre de latón, con movimientos longitudinales.
- Repetir esta operación con la feminela de cerda.
- Limpiar el ánima con las femilelas de alambre y
cerda.
- Pasar por la recámara y el ánima el útil
correspondiente de lana, untando ligeramente
con aceite.
LIMPIEZA DE LA PIEZA
DE BLOQUEO
Con la feminela de alambre de acero, girar
a derechas y a izquierdas hasta limpiar el
interior de la pieza de bloqueo, especialmente
los alojamientos de rodillos.
Repetir esta operación con el útil de lana.
LIMPIEZA DEL RESTO
DEL ARMA
Después del tiro, desmontar el grupo de
cierre y limpiar las piezas con un paño de
algodón impregnado en disolvente. Secarlos
después y aceitarlos ligeramente.
El resto del arma puede limpiarse con un
trapo ligeramente impregnado en disolvente,
secar después y pasar un paño ligeramente
untado en aceite.
ENGRASE
Complemento indispensable de la limpieza
para la conservación del arma y para su buen
funcionamiento es el engrase.
El engrase es indispensable para evitar que
las piezas se oxiden y necesario en las superficies
de ajuste y en aquellos que han de efectuar
fricciones y movimientos.
El engrase puede convertirse en una peligrosa
causa de oxidación, deterioro en el arma, si no
se siguen las reglas que se citan:
a) No debe ser engrasada pieza alguna que no
esté perfectamente limpia y exenta de humedad.
b) Cuando no se haga uso frecuente del arma,
es indispensable renovar el engrase, porque
de no hacerlo así, en lugar de ser preventivo
produce efectos contrarios.
c) No es conveniente el excesivo engrase del
arma. Una gota de aceite en cada rodillo y
entre la cabeza y el soporte de cierre es suficiente
para su correcto funcionamiento.
d) En circunstancias y ambientes lluviosos y
húmedos, el engrase debe mantener sobre las
distintas piezas metálicas, tanto interiores
como exteriores, una ligera capa de aceite,
para lo cual se extenderá un poco de ésta
sobre un trapo, frotando con él el arma.
e) En general, deben estar ligeramente aceitadas
todas las piezas móviles del arma y zonas en
rozamiento. Unas gotas bastan en cierre,
muelles y mecanismo de disparo.
f) En circunstancias y ambientes secos y
polvorientos, desiertos, etc., un arma excesivamente
engrasada está más expuesta a interrupciones
que estando seca y limpia sin grasa alguna.
