GLdlDFI.pdf


Vista previa del archivo PDF gldldfi.pdf


Página 1...19 20 212223209

Vista previa de texto


El contrachapado y la madera prensada son formas de este material que se utilizan para embalajes livianos, como por
ejemplo cajones enzunchados. Las cajas son las principales unidades de carga para las cuales se emplea la madera como
material de construcción. Los materiales sintéticos, y más recientemente las unidades sin paleta y láminas, entre otras, han
remplazado las cajas de este material.
Las frutas y las verduras, los productos de mar, el té, etc., constituyen un buen ejemplo de los productos que se embalan en
madera o derivados de la madera, así como ciertas maquinarias livianas y artículos eléctricos para el hogar, que vienen en
cajones o cajas esqueleto.
II)

FIBRAS NATURALES

Las fibras naturales han sido utilizadas tradicionalmente en embalajes para transporte, en particular en sacos, bolsas y
envolturas para fardos, y como materiales de amortiguación.
Las más comúnmente utilizadas son las de fique, kenaf, henequén, algodón y yute – como tela – (arpillera). Las bolsas y los
fardos no se pueden manejar ni unitarizar con facilidad, debido a que su forma irregular y redondeada deja espacios vacíos
cuando se almacenan en bodegas, se acomodan sobre paletas o se introducen en contenedores. Los fardos son muy
adecuados para embalar productos como fibras animales (alpaca, llama, cachemira, mohair, camello, etc.) y otras fibras
naturales (papel, heno, lana, etc.), y su envoltura se ata con metal, cuerda o bandas plásticas. Algunas de las características
del yute – flexibilidad y precio moderado, etc. – lo hacen un material apropiado para el embalaje y lo convierten en un
producto importante de exportación para los países de la península indostánica. A pesar de que la mayoría de estas fibras
se combinan con materiales como papel o plástico, estos últimos ejercen una seria competencia sobre los primeros. No
obstante, las fibras poseen cierto valor de reventa.
III)

CARTÓN

IV)

PAPEL Y MATERIALES DE CARTÓN

V)

MATERIALES METÁLICOS

Los cartones representan una clase importante entre los materiales que se utilizan en embalajes para el transporte.
Existen cartones de diversos tipos, por ejemplo el cartón y el cartón fibra. El cartón corrugado es tal vez el embalaje más
común en el transporte de productos manufacturados que se comercian internacionalmente. Son clasificados de acuerdo
con la profundidad y el distanciamiento de las hendiduras del corrugado (> 4,5 mm, 4,5-3,5 mm, 3,5-2 mm, y < 2mm). Los
cartones constituyen una gran ayuda en las operaciones de manipuleo y almacenamiento en la distribución física y son
ampliamente utilizados para el embalaje de productos de consumo y en los despachos aéreos por su escaso peso. Algunas
envolturas de cartón corrugado en forma de caja también se vienen empleando en el transporte de productos enlatados o
de botellas. Otras ventajas que ofrece el cartón son su flexibilidad, resistencia, facilidad para combinarlo con plástico,
permeabilidad (permite la respiración necesaria a los productos hortícolas) e impermeabilidad. Los cartones presentan
algunos inconvenientes en lugares con alta humedad relativa y temperaturas elevadas. Únicamente las cajas fabricadas
con altos índices de calidad se comportan en forma adecuada. Ciertas materias primas endurecen el cartón para emplearlo
en estos ambientes, como los recubrimientos kraft, los adhesivos, los impermeabilizantes, los estriados especialmente
tratados, etc. Los cartones están expuestos a ser aplastados y al saqueo, pero su flexibilidad evita que se rompan como
ocurre a veces con materiales más rígidos. Los especialistas recomiendan utilizar el cartón corrugado normalizado
probado de acuerdo con las características del producto y los requerimientos que plantean la cadena de distribución física
y los importadores. Los exportadores pueden obtener asesoría de industriales, transportadores y agentes transitarios.
Papel es el nombre que reciben los materiales producidos a partir de fibras vegetales, aunque también de minerales y
sintéticos con pesos inferiores a 224 g/m². Inversamente, el cartón es aquel material del mismo origen, pero cuyo peso
sobrepasa los 224 g/m². Los principales competidores de estos materiales, en el campo del embalaje para transporte, son
los plásticos y el transporte a granel por el gran desarrollo que ha tenido últimamente. No obstante, productos que se
transportan como semigraneles pueden ser embalados en bolsas de papel de gran tamaño (bolsas grandes o big bags). Los
materiales de cartón (paperboard) y las mezclas kraft y biokraft son ampliamente utilizados para embalajes. El papel se
combina fácilmente con otros materiales y sustancias, como ácido sulfúrico, asfalto, cera, plástico, fibra de vidrio, etc., que
le confieren ciertas características que aumentan su capacidad de protección, como suavidad, protección contra el orín y la
corrosión (para productos metálicos), antimanchado y permeabilidad a los líquidos orgánicos y a las grasas. El papel se
utiliza en la fabricación de bolsas y sacos usados como recipientes de paredes múltiples flexibles y, por tanto, con cierta
resistencia a la presión. Su principal desventaja radica en su sensibilidad al agua, (exudación, derrames, vapor, etc.), a
otros líquidos y a la ruptura. Existe una larga lista de productos distintos que pueden embalarse en materiales de papel y
cartón. Este material es reciclable y casi siempre biodegradable. Finalmente, los envases de cartón compuesto y de pulpa
moldeada están haciendo la competencia a las latas y otros tipos de empaques unitarios.
Los metales se utilizan para fabricar latas, tanques, barriles y tambores. La lámina de acero, el latón y el aluminio son las
principales materias primas en la manufactura de este tipo de recipientes, y se emplean para transportar líquidos, polvos,
cristales, etc. Hoy en día, las latas son mucho más livianas, debido a la utilización de formas convexas. A través de las
junturas de un recipiente de metal pueden producirse escapes, cuando no están adecuadamente pegadas o soldadas. En el

CAPÍTULO I

14