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lobos, los vientos o las moscas, mancha a un hombre.
Si los cadáveres llevados por los perros, las aves, los lobos, los vientos y las moscas
volviesen a los hombres impuros, todos los objetos que hay en el Mundo dotado de cuerpo
gozarían de muy poca pureza; serían culpables del Khraodjat-Urva y del Pesho-Tanus, a causa
de la multitud de cadáveres y de los que mueren en esta Tierra.»
Creador, cuando el agua golpea (envuelve) a un hombre (le mata)?
Ahura Mazda respondió: «el agua no golpea a un hombre, sino que he aquí lo que ocurre
a propósito de esto:
Asto Vidhotus le ata (inmoviliza); las aves se le llevan una vez atado.
El agua le lleva (por su parte de un lado para otro), hacia adelante, hacia atrás, el agua (le
empapa), le lava.
Las aves le devoran.
De este modo la casualidad le lleva hacia adelante y hacia atrás (de un lado para otro).»
Creador, cuando el fuego toca a un hombre, ¿le mata?
Ahura Mazda respondió: «El fuego no toca (mata) a ningún hombre.
Asto-Vidhotus le ata; los pájaros se llevan a aquel que ha sido atado.
El fuego consume sus huesos y su fuerza vital.
Llega, por casualidad, por delante y por detrás.»
Creador, cuando el verano ha pasado, cuando el invierno es venido, ¿Cómo los
mazdayanas deben conducirse?
Ahura Mazda respondió: «En cada casa, en cada aldea, deben levantar tres Katás para
aquel que ha muerto.»
Creador, ¿cómo deben ser construidos estos Katás para los muertos?
Ahura Mazda respondió: «No deben tocar la cabeza (que será) colocada en posición
levantada.
No deben levantarse (tampoco) por encima de las manos y de los pies.
Tal debe ser el Katá que la ley prescribe para un cuerpo muerto.
Deben colocar en él durante dos noches el cuerpo privado de vida, durante tres noches o
durante un mes, hasta que las aves escapen volando (tras haberle descarnado), que los
árboles les hayan crecido,
Que los seres perniciosos (los Daevas, demonios) se alejen, y el viento seque la tierra.
Cuando las aves se alejan volando, los árboles han crecido (un poco), los seres
perniciosos se han marchado y el viento ha secado la tierra, entonces es cuando los
mazdayasnas deben exponer cada cuerpo al Sol.
Cuando estos mazdayasnas no exponen cada cuerpo al Sol, entonces escribe esta pena
para todo cuanto dure un año, como ya ha sido escrita a propósito de la muerte de un hombre
puro, hasta que el cadáver ser purificado, la impureza borrada, y las aves hayan devorado el
cadáver.»
Creador, tú que eres Ahura Mazda, ¿haces bajar el agua
Del mar de Vuru Kasha con el viento y las nubes?
¿La llevas al cadáver, tú que eres Ahura Mazda? ¿La llevas a la impureza, tú que eres
Ahura Mazda? ¿La extiendes sobre los huesos, tú que eres Ahura Mazda?
¿Traes tú estas cosas al mar de Puitiká?.
Ahura Mazda respondió: «Ocurre tal cual tú dices, ¡oh Zarathustra!, tú que eres puro.
Yo hago, yo que soy Ahura Mazda, descender el agua del mar de Vuru-Kasha con el
viento y las nubes.
Yo la llevo al cadáver, yo que soy Ahura Mazda; yo la llevo a la impureza, yo que soy
Ahura Mazda; yo la extiendo sobre los huesos, yo que soy Ahura Mazda.
Yo llevo estas cosas al mar de Puitika; se vuelven ardientes en medio del mar.
Las aguas purificadas corren desde el mar de Puitika al mar de Vuru-Kasha, hasta el árbol
Hvapa.
Mis árboles de todas clases crecen entonces.
