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NUEVAS SÚPLICAS Y NUEVOS OFRECIMIENTOS
Y como compensación a estos (tres benditos dones): Inmortalidad, Recto Orden (para
bien obrar) y (mañana) el Reino del Bienestar creado por Ti, que Tú, Mazda, nos has prometido
a cambio de palabras, obras y santos sacrificios (a nosotros, tus siervos, a muchos de los
cuales tengo ante mis ojos), nosotros te ofrecemos a modo de cambio, a Ti, ¡oh Ahura!,
nuestros mejores dones también.
Sí, todos los dones del Espíritu Santo te los ha devuelto en señal de gratitud el hombre
bondadoso con su pensamiento y sus obras. El hombre cuya alma va de la mano y de acuerdo
con el Modo recto de obrar en el hogar, rindiendo con ello homenaje a Aquel, que es como Tú,
¡oh Mazda!, y sirviéndose para ello de los cánticos de alabanza (a modo de acción de gracias).
Y a Ti, ¡oh Ahura!, te ofreceremos el sacrificio de carne (en acción de gracias así mismo),
como humilde alabanza, y a Tu Justicia, que no menos que a Ti admiramos, lo mismo. Y esto
en todos los hogares de este tu Reino, hogares que guarda y protege Tu Poderosa Inteligencia.
(Este ofrecimiento), como todos los demás (semejantes), adquiere su fuerza, ¡oh Mazda!, en la
perfecta preparación de las acciones justas.
Rogamos, igualmente, por Tu Fuego (y Ardor Divino), ¡oh Mazda!, fuerte como es por obra
de la Justicia (además de) velocísimo (y muy poderoso). Y al hogar que conociéndolé le recibe,
con gozo prestaremos nuestra ayuda. Pero a quien le odia, ¡oh Mazda!, le espera un daño
sensible, muy duro, como el producido con armas esgrimidas por fuertes manos.
¿Qué es tu Reino, ¡oh Mazda!? ¿Cuáles son tus tesoros y riquezas? Házmelo saber para
que pueda ser todo tuyo en mis actos, de acuerdo con el Recto Orden y (Tu) Santa Inteligencia,
y pueda cuidar de tus pobres (menesterosos) y aliviar sus sufrimientos. (Conociéndolos y
esperando) te proclamaremos a Ti por encima de todos. Por encima, sí, de los Daevas y de los
mortales mancillados por Khrafstra.
Si eres verdaderamente (como no dudo), ¡oh Mazda!, el Orden Recto (la Suma Armonía)
y la Perfecta Inteligencia, (haz patente), manifiéstame una señal de ello ahora que moro en
este Mundo (esclavo, mientras vivo víctima de su pobre escenario, testigo de lo que en él
ocurre). Y muéstrame también el mejor modo de acercarme a Ti (gracias a mi adoración), es
decir, ofreciéndote sacrificios y alabanzas con toda devoción.
¿Dónde están los que te colman de ofrendas, ¡oh Mazda!, los que trabajan para Ti, los
que iluminados por la Divina Inteligencia divulgan las santas doctrinas con abundante luz
intelectual, como tesoros heredados (que comunican mediante palabras Tuyas), tanto en la
desgracia (como en cuantos males les causa) la aflicción? No conozco a ningún otro Dios, sino
a Ti, y por eso te pido que nos salves por medio de Tu Justicia.
Al contemplar nuestras obras (de sacrificio y adhesión hacia Ti) se aterrorizan aquellos
entre los que hubo destrucción (en otro tiempo), cuando el opresor de tus santos (de tus fieles
secuaces y adictos partidarios) obraba como el fuerte que oprimía al débil. (Pero hoy) los que
no piensan (en consonancia) con Tu Recto Orden, lejos, muy lejos están de Tu Soberana
Inteligencia.
Sí, los que se apartan de Tu Bondadosa Piedad, ¡oh Mazda!, tan amada por Ti, ¡oh Tu
Omnisciente!, y los que la abandonan por seguir al Malhechor ignorado (Tu) santa Inteligencia
hace que se aleje de ellos (Aramaiti), tan llena también de santidad, como fatalmente se alejan
de nosotros (tus fieles servidores) los rojos Khrafstras (que destruyen y mancillan la vida).
Mediante las obras de (Su) Inteligencia Perfecta (que actúa por gracia suya en nuestro
interior), el Sabio (benevolente) manifestó como suyo un resultado cierto: el conocimiento de la
bondadosa Piedad (creadora y madre) de los seres justos. Todo lo que gracias a ella se piense
y se sienta, ¡oh Ahura!, en este Tu Reino (será la gran ayuda en favor de nuestro progreso),
pues (ayuda en verdad) a vencer (a los tiranos) atemorizándolos.
Y gracias a Ti, Aramaiti, el Bienestar Universal reconfortado aún con la esperanza de la
Inmortalidad (crece para nuestro bien). Todo (para los que no se apartan del) Orden Recto
