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Tauro
embiste ciegamente hacia delante sino que recorre el camino de la liberación con plena comprensión (el camino
que le conduce a su propia liberación y que, al mismo
tiempo, le estimula a realizar actividades que conllevan
la liberación de otros). De esta forma se convierte en
un valioso colaborador del Plan, trabajando en grandes
proyectos para aliviar las necesidades de la humanidad
y para establecer mejores condiciones para todos en
esta Tierra.
los tonos de la música de las esferas, transportada por
las ondas del color que van a romper a la orilla de los
tres mundos de la evolución humana.«Como es en el
microcosmos, es en el macrocosmos». En un contexto
más amplio puede hablarse de tres grandes seres que
controlan y reciben las energías y que, durante los cinco
días de luna llena, tienen un intenso contacto entre sí.
Estos seres son:
En antiguos textos, Tauro se describe como «el Ojo
de la Iluminación», «la Madre de la Revelación», «el
Intérprete de la Voz Divina» y también como «el Buda
Iluminado».
1. El Señor del Mundo, la luz de la vida.
2. Buda, el Señor de la Sabiduría, que transmite la luz
espiritual y desvela el propósito divino.
3. Cristo, el Señor del Amor, que eleva las peticiones
de la humanidad y actúa como encargado de la distribución de las energías de la iluminación.
El proceso de transmisión: la Festividad de Wesak
Antes de empezar la meditación, quisiera resumir brevemente el proceso de transmisión antes descrito. Es un
ritual que tiene lugar año tras año, en el mes de Tauro,
en un valle de los Himalayas.
Expresado de forma esotérica, estos tres aspectos de
la luz encuentran su perfecta expresión en el Señor del
Mundo, el Logos Planetario, y en su reflejo, el Buda y
el Cristo (el primero trajo la iluminación al mundo y el
segundo demostró la evidencia del amor de Dios).
Como hemos visto, en el plano mental la iluminación actúa mediante la voluntad orientada hacia un propósito,
en el plano emocional mediante la motivación de una
comprensión basada en el amor y en el plano físico mediante la manifestación de la sabiduría a través de una
actuación con destreza. Las energías de la luz siempre
fluyen a través de estos tres aspectos humanos: el pensamiento, el deseo y la actividad. La ceremonia de la vida
diaria de nuestro Logos Planetario se expresa mediante
En estos tres grandes seres, cuya naturaleza es amor
y luz radiante, podemos concebir en cierta medida la
naturaleza de Dios. Son mucho más grandes que todo
lo que de ellos pueda conocerse o imaginarse. La inteligencia y la aspiración humanas sólo pueden percibir
remotamente su naturaleza esencial. Por eso, en su camino descendente, estas energías y cualidades deben
transformarse. En la luna llena de mayo de cada año se
produce una disminución de la tensión que permite la
cerrar
