Los signos del zodÃaco Louise Huber.pdf

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Tauro
2. Alineamiento
Alineamiento de la personalidad tripartita (física, emocional y mental) con el alma. En este ejercicio de integración, después de cada etapa empleamos la palabra
sagrada OM para eliminar cualquier vibración perturbadora.
Alineamiento con el alma
A continuación concentro todas las energías de mi
personalidad integrada en el centro de mi ser. Estoy en el punto central de mi conciencia, donde
permanezco firme e imperturbable como una roca.
En este núcleo soy indestructible y mantengo mi
Cuerpo físico
Mi cuerpo está tranquilo y relajado en una silla. La silla
me sostiene y la silla está sostenida por la casa. La casa
está sostenida la Tierra y la Tierra por nuestro sistema
planetario. Abro mi cuerpo físico y lo dedico al servicio
del alma.
OM
orientación dirigida hacia la meta desde la eternidad.
Nada puede apartarme de mi camino. Con la energía de
ese centro creo un nuevo espacio vital que corresponde
a mi ser interior y que da expresión a mi alma. Desde mi
potencia interior crezco y me extiendo lentamente en
ese espacio hasta que me siento completamente seguro
y en calma.
Cuerpo emocional
Aquieto mis sentimientos imaginando las tranquilas
aguas de un lago en las que se refleja la Luna. Siento
amor por toda la humanidad y dedico mi cuerpo emocional a su servicio.
OM
Cuerpo mental
Los pensamientos vienen y van. Yo estoy calmado, escucho en mi interior y observo mis pensamientos sin
distraerme. Dedico mis pensamientos al bien de la humanidad y a la realización del Plan divino.
OM
3. Ejercicio de visualización (Tauro)
Estoy aquí, totalmente presente, sentado en la silla, en
la habitación, en este momento y con las personas que
me acompañan.
Ejerzo una ligera presión contra la silla y percibo la base de mi columna vertebral. A continuación deslizo mi
conciencia lentamente columna arriba. Al hacerlo me
imagino el tallo de una flor de loto por el que subo muy
despacio a través de la pelvis, espalda arriba hasta el
tórax, y entre los omóplatos hasta la base del cuello. Ahí
me detengo.
En ese punto, muy lentamente, se abre una flor de loto
blanca como la nieve. Crece alrededor de mi cuello y
cerrar
