Los signos del zodÃaco Louise Huber.pdf

Vista previa de texto
45
Tauro
En Astrología esotérica, Alice A. Bailey describe la fuerza
del deseo o de la voluntad que actúa en Tauro con estas
palabras:
«Tauro (simbólicamente hablando) forja las
herramientas para una vida constructiva o para
la destrucción. Forja las cadenas y los grilletes
o da forma a la llave que abre los misterios de
la vida. Vulcano, el regente esotérico, controla
los procesos del tiempo y, como si trabajara sobre un yunque, asesta el golpe que da al metal
la forma deseada; y eso es verdad hoy más que
nunca. Desde la perspectiva cósmica, Tauro es
el toro que embiste impetuoso y que, a golpes de
martillo, forja el camino del avatar esperado».
La iluminación
Hay dos notas clave para Tauro: la fuerza del deseo en el
plano material y la iluminación en el plano espiritual. La
iluminación llega en un estadio avanzado cuando la pequeña voluntad personal se ha unificado con la voluntad
divina. Entonces Tauro posee el «ojo uno» iluminado
que, de forma imperturbable, mantiene la mirada en la
luz de la meta final. Esto es lo que se denomina contemplación o continuidad de conciencia. El Buda (nacido en
el mes de Tauro) es un ejemplo de ello.
El pensamiento semilla esotérico de Tauro
«Veo y, cuando el ojo está abierto, todo se ilumina.»
Tauro debe llegar a ver. La ceguera debe dar paso a
la visión espiritual, es decir, a la correcta la orientación
interior. Finalmente, esto disipará las ilusiones y los espejismos autogenerados, y la autocompasión que le atormenta cuando no puede conseguir lo que quiere.
En el mes de Tauro deberíamos cultivar nuestra visión
espiritual porque eso vitalizará nuestras actividades, purificará nuestros sentimientos y elevará nuestra mente.
Llegamos a la comprensión de que la única posesión valiosa que podemos tener es una motivación o una meta
espiritual que nos preserve de hundirnos en el materialismo. La ceguera del deseo necesita la dirección de una
visión espiritual.
La mente debe estar iluminada para las cuestiones espirituales. El ojo debe abrirse hacia arriba para poder
ver lo que debe hacerse a continuación como parte de
la realización del Plan. En cambio, hacia abajo, hacia el
lado material de la vida, habría que estar ciego para que
las necesidades materiales y los miedos no nos aparten
de nuestro camino. Éste es el reajuste de luces que se
produce tan pronto como el ser humano despierta y ve
espiritualmente.
Cuando Tauro ve, sabe exactamente qué debe hacer.
El camino se muestra claro e iluminado (la oscuridad,
la soledad y la desesperación se terminan). Se vuelve
receptivo a las necesidades de los demás y también a su
dirección interna, que le da correcta orientación. Ya no
cerrar
