Marqués de Sade Justine.pdf

Vista previa de texto
su cartera, y ni un escudo en su faltriquera. Esta reflexión le detuvo antes de
entrar en la posada...
––Tranquilícese, señor ––le dije al ver su apuro––, los ladrones que abandono
no me han dejado sin dinero. Ahí tenéis veinte luises, tomadlos, por favor,
utilizadlos y dad el resto a los pobres. Por nada en el mundo querría yo
conservar un oro adquirido mediante asesinatos. Saint––Florent, que fingía
delicadeza, pero que estaba muy lejos de tener la que yo le suponía, no quiso en
absoluto tomar lo que le ofrecí. Me preguntó qué proyectos tenía, me dijo que se
obligaba a cumplirlos, y que no deseaba otra cosa que quedar en paz conmigo.
––Os debo la fortuna y la vida, Thérèse ––añadió besándome las manos––.
¿Qué mejor puedo hacer que ofreceros la una y la otra? Aceptadlas, os lo ruego,
y permitid que el Dios del himeneo estreche los nudos de la amistad.
No sé bien si por presentimiento o simple frialdad, yo estaba tan lejos de creer
que lo que había hecho por aquel joven pudiera provocar tales sentimientos por
su parte, que le dejé leer en mi semblante el rechazo que no me atrevía a
expresar. Lo entendió, no insistió más, y se limitó a preguntarme únicamente
qué podía hacer por mí.
––Señor ––le dije––, si realmente mi actuación no carece de méritos a
vuestros ojos, os pido por toda recompensa que me llevéis con vos a Lyon, y
que allí me coloquéis en alguna casa honesta, donde mi pudor ya no tenga que
sufrir.
––Es lo mejor que podríais hacer ––contestó Saint-Florent––, y nadie mas
capacitado que yo para prestaros ese servicio: tengo veinte parientes en esa
ciudad.
Y el joven comerciante me rogó entonces que le contara las razones que me
llevaban a alejarme de París, donde le había dicho que había nacido. Lo hice
con tanta confianza como ingenuidad.
––Bien, si sólo es eso ––dijo el joven––, podré seros útil antes de llegar a
Lyon. No temáis nada, Thérèse, vuestro caso estará olvidado. Ya nadie os
buscará, y menos que en ningún lugar, seguramente, en el asilo donde voy a
colocaros. Tengo una pariente cerca de Bondy, vive en una campiña
