PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf

Vista previa de texto
intercambio de mercancías, y puesto que desde ese lugar que es el mercado no es
posible hacer la teoría de los procesos fundantes que se realizan en la producción, que
es producción de mercancías y de capital, entonces, la lectura de las teorías del valor y
del trabajo abstracto, no se puede realizar en los mismos lugares donde se exponen
las formas del intercambio, que para Marx es la presencia fetichizada de la realidad ,
por lo cual, si creemos que es el primer capítulo, el lugar donde están expuestas
dichas teorías, no lograremos hacernos ninguna idea válida de ellas, ni de aquello que
representan. Lo anterior hace referencia al hecho de que El Capital está escrito según
un punto de vista filosófico, cuya matriz se encuentra en la dialéctica hegueliana.
Lo que significa, entre otras cosas, que para Marx, la realidad en su caso la sociedad y
la historia, por una parte; y las formas por medio de las cuales los hombres toman
conciencia de la sociedad y de la historia y de sí mismos en su praxis real e histórica,
se encuentran la realidad y las formas, estructuradas orgánicamente y la objetividad
de la realidad y de las formas consiste en esa estructuración orgánica. Por lo que
requieren ser expuestas dentro de un sistema, que asuma la materia como praxis
sensible, y, no, como cosa.
Esto significa, que abordar la realidad, implica reconocer en ella las formas
mediante las que, el que la aborda, piensa esa realidad, que antes de ser pensada por
él, ya le ha introyectado las formas por medio de las cuales la está pensando.
Lo cual implica un problema, a saber: que es necesario penetrar dentro de los
pensamientos que cubren el mundo que nos rodea, y que nos permiten pensarlo sólo
de manera inmediata, pues la socialización a la que estamos sometidos desde que
nacemos, organiza nuestra conciencia a manera de un especial sentido común
mercantil, que es el que nos permite ser funcionales en el modo de producción
capitalista, a través de la reproducción, precisamente, de los "pensamientos prácticos"
que cubren las cosas y los procesos dentro de los cuales actuamos como individuos,
