PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf

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DESTRUCCIÓN DE LA FETICHIZACIÓN DEL MUNDO DE LA OBJETIVIDAD
Lo que nos resulta importante en sumo grado es el hecho de que ese proceso
es parte de la construcción del objeto: para construirlo es necesario destruirlo como
inmediatez u objetividad fetichizada. Y destruirlo es lo que realiza Marx en los
primeros cuatro capítulos. Lo destruido es, en ese proceso, la objetividad del valor
como proceso natural. Pero con tal proceso quedan destruidas las teorías que lo
piensan precisamente como objetividad natural. Y junto con ellas, las formas de
conciencia que lo asumen acríticamente (que eran el fundamento en la práctica, de
aquellas teorías), es decir, la práctica que lo asume como la forma natural de ser de la
realidad.
Ahora nos preguntamos, ¿Donde se ha destruido el valor como inmediatez u
objetividad fetichizada? Se ha destruido en el único lugar donde puede destruirse
como inmediatez u objetividad fetichizada: En la estructura objetiva de la
subjetividad, o en otras palabras, en aquella parte de la mente que es responsable de
la representación de la propia práctica social del lector de El Capital, porque es
aquella construida según la dinámica social que está hecha de relaciones de
intercambio o de valor; ese es el único lugar donde existe lo inmediato y lo objetivo
como estructuras para definir la representación de la práctica. No estamos afirmando
por absurdo, que para Marx la superación de la estructura del valor se deba realizar
en la representación de la práctica. Estamos diciendo que para Marx, el requisito sin el
cual no se da la superación práctica o en la realidad de la estructura del valor, es su
conocimiento, no sólo como objetividad, sino también como estructura objetiva de la
conciencia del individuo, o, de ese sujeto para el cual, el valor mercantil cuenta como
lo objetivo o inmediato, y tiene su conciencia estructurada para realizar una práctica
acrítica en ese campo de experiencia social, que por esa misma razón es el medium en
el que vive y al que cree la forma normal de ser la sociedad.
