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JUICIO A MICHAEL JACKSON - 31 DE ENERO - 13 DE JUNIO -2005

27 y 28 de abril de 2005: 47ºy 48º Día del Juicio

DECLARACION DE DEBBIE ROWE, EX ESPOSA DE MICHAEL
En los argumentos iniciales la fiscalía anunció que entre sus testigos estaba Debbie Rowe, ex esposa
deMichael Jackson, que declararía que su participación en el Take 2 había sido forzada por el cantante para
que su ex esposa hablara bien de él.
Cuando se le preguntó por su nombre, se identificó como Deborah Rowe Jackson, aunque dijo que
prefería que la llamaran Sra. Rowe.
Con lágrimas en los ojos, Rowe habló de Michael como "mi amigo" y dijo que nunca ensayó ni existió
guión para decir cosas positivas en el Take 2.
"No quería que nadie pudiera venir a decirme que ensayé mi entrevista. Como el Sr. Jackson sabe,
nadie puede decirme qué he de decir".
Rowe reiteró que sus entrevistadores le ofrecieron una lista de preguntas pero que no las quiso mirar: "Fue
una entrevista fria y yo quise que siguiera así".
Zonen le preguntó qué esperaba tras la entrevista. Entre lágrimas dijo "reunirme con los niños y volver a
tener trato con su padre".
Preguntada porqué quería volver a ver a Jackson, dijo: "Es mi amigo". Rowe parecía nerviosa al principio
cuando dijo al jurado "eramos amigos y estuvimos casados".
"¿Es usted la madre de sus dos hijos mayores?" dijo Zonen. "Si" dijo ella nombrándoles.
Preguntada sobre sus arreglos domésticos, dijo "Nunca compartimos una casa”.
Rowe dijo conocer a Michael durante unos 20 años antes de su boda.
( ambos se conocieron porque ella era la enfermera del Dr. Arnold Klein, profesor clínico de
dermatología en UCLA quien le diagnosticó vitiligo a Michael ).
Cuando se divorciaron tuvo derecho para ver a los niños ocho horas cada 45 días.
( cabe recordar para quienes no lo saben que fue ella quien ha renunciado a la custodia de sus hijos).
Dijo que era difícil por los viajes de Michael y por eso rechazó todos su derechos. Las visitas no eran
cómodas, explicó que eran en hoteles, era un ambiente muy estéril.
Dijo que no ha visto a los niños en los últimos 2 años y medio o 3.
(Recordemos que el matrimonio, divorcio e hijos de ambos, nada tiene que ver en éste juicio. Sólo le
concierne a ellos y ellos saben lo que han o no han arreglado en dichos asuntos, como ocurre con
cualquier matrimonio…).
En el 2003, dijo que recibió una llamada del médico que la empleaba, Arnold Klein. Le dijo que un socio de
Jackson quería hablar con ella y la puso en contacto con Marc Schaffel.
Durante la conversación Jackson intervino brevemente: "Me dijo que había salido un video lleno de
mentiras y si podía ayudar yo. Le dije, como siempre, si. Le pregunté si estaba bien y si los niños
estaban bien y si les podría ver cuando se fueran aclarando las cosas. Me dijo que si.
Zonen: "¿Querías ver a los niños?". Debbie respondió casi llorando: "Si, muchisimo".
Rowe dijo que la conversación con Jackson duró 2 minutos y medio y no se habló de lo que querían
que hiciera.
Sobre su entrevista en el Take 2, dijo que no la presionaron para decir nada específico y que no hubo
un "quid pro quo." Preguntada porqué querría ayudar a Jackson dijo: "Le prometí que siempre estaría
ahí para él y los niños".
Zonen sobre el tema del video le preguntó: ¿Dijo usted la verdad? ¿Contestó a todas las preguntas con
sinceridad y honestidad?. Rowe dijo que no y Zonen le preguntó el porqué.
Su respuesta fue clara: "Porque es mi vida personal y no es asunto de nadie. Y tampoco importa
tanto. Si digo que algo es negro, en los medios dirán que es blanco".
Rowe dijo que antes de la entrevista en casa de Schaffel, hablaron brevemente sobre su familia y le dijeron
como estaban los niños. Schaffel le contó que ellos estaban bien, que Michael estaba bien, lo grandes que
estaban ya los niños, lo guapos que son y la cabeza fuerte de Paris, “como la mia".
Rowe comentó que no vió "Living With Michael Jackson" antes de grabar su entrevista: "Todo lo que
sabía es que hagan lo que hagan sobre Michael es dañino para él y los niños".
Según Rowe, ella dijo a los socios de Jackson que antes de hablar en el video tenía que firmar un
acuerdo de confidencialidad: "El acuerdo de confidencialidad dice que no puedo hablar con la prensa,
público, ni nadie, sobre Michael, los niños o nuestras vidas juntos".
Rowe concluyó su testimonio como testigo de la acusación, en dos días de declaraciones que
contradijeron lo esperado por la fiscalía y cubrieron al cantante de alabanzas. “Hay diferentes
Michaels. Está mi Michael y el Michael que ve todo el mundo, el artista”.
Rowe describió al que llamó “su Michael” con la frase “generoso hasta decir basta, buen padre,
genial con los niños, alguien que pone a los demás por delante suyo y que es un brillante hombre de
negocios”.
Debbie Rowe dirigió sus acusaciones contra los ex socios y colaboradores del cantante, dispuestos
en su opinión a sacar millones de los problemas de su ex marido. “El está dispuesto a hacer daño a

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